Una Flor Blanca: La Tuberosa 5 Septiembre 2009
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El epítome de las flores blancas caracterizadas por su virtud narcótica quizás sea la tuberosa (nardo, vara de San José). Algunos especialistas discuten la etimología de su nombre científicos: Polianthes tuberosa; el término tuberosa es una referencia al sistema de raíces, polianthes se ha venido traduciendo desde el griego como “dar muchas flores” o como “flores blancas” mientras que Benthen y Hooker interpretan el término polios desde el latín como pulido, lustroso en referencia al aspecto céreo de la flor (anthos). En México, de donde es oriunda, los aztecas la llamaban Omizochilt: flor hueso, debido a que sus pétalos son de un radiante blanco ceroso. Y en la India recibe el nombre de Rajanigandha que significa la fragancia de la noche.
La planta necesita una humedad relativa. 60-70% y mucha luminosisdad para dar flores de calidad. Cuando hay poca humedad las flores se desarrollan poco y sus pétalos están arrugados, cuando la humedad es muy alta se pudren por encharcamiento. La temperatura óptima para su desarrollo está entre los 20 º-30º C por el día y los 15º-20ºC por la noche, momento en el que se puede apreciar su aroma en plenitud durante los meses de floración: de abril a noviembre.
Gracias a las expediciones de corte científico que Felipe II financió, esta especie llegó a la Península. El interés por conocer de un modo descriptivo la naturaleza del Nuevo Mundo tenía una finalidad económica, política y religiosa, de ahí que fueran apoyadas por el monarca; el fin prático era conocer los métodos de agricultura y los remedios terapéuticos de tierras americanas donde crecían plantas no conocidas en otros lugares. Tras las primeras tentativas de estudio, la expedición a cargo del médico naturalista Francisco Hernández, responsable del huerto botánico del Hospital de Guadalupe tuvo un carácter más científico pues se recogieron sistemáticamente muestras de distintas especies que fueron traídas a la Península plantadas en barriles, junto con un gran número de dibujos, láminas y detalladas descripciones que el minucioso humanista Francisco Hernández recopiló:la mayor parte de este trabajo se perdió en el incendio de 1671 de El Escorial, sólo ha llegado a nosotros una versión resumida compilada por Nardo Antonio Recchio en Italia en la Academia dei Lincei (Rerum Medicarum Novae Hispaniae Thesaurus).
En aquella época las actividades relacionadas con el cultivo de especies botánicas se desarrollaban aún en los Hortus medicinalis, puesto que el mundo vegetal proporcionaba la principal fuente de medicamentos y constituía la materia médica en la que se integraban los medicamentos simples. Ya más tarde con Paracelso y su escuela se introdujeron medicamentos a base de sales mercuriales y otros remedios minerales. Así, el comercio de las plantas del Nuevo Mundo destinadas a la agricultura y a la fabricación de medicamentos fue un importante motor para el comercio colonial.
En este contexto, Simón de Tovar, médico sevillano que cuidaba del jardín botánico de Sevilla, mantenía una importante actividad divulgativa con los científicos botánicos del norte de Europa enviando listados de plantas e intercambiando semillas con estudiosos como Bernardus Paludanus o Cardus Clusius. Esta fue la vía por la que distintas especies de planta y flores como la tuberosa se fueron extendiendo: desde los jardines botánicos y reales peninsulares pasaron a Italia, Francia, Países Bajos en forma de intercambios científicos, regalos reales y ¿cómo no?, de contrabando. Así pudo nacer también el muy apreciado y hoy prácticamente inexistente Nardo de Grasse-localidad del sur de Francia que disfruta de un microclima suave ideal para el cultivo de flores blancas porque se generan flores de excepcional calidad- y junto con el Jazmín y la Rosa de Mayo eran la base de la industria perfumística desde el s. XVII en dicho lugar. Actualmente la mayoría de la producción se concentra en Marruecos, India, China, Islas Comores y Sur de África.
Francisco Hernández fue el autor que primero registró la especie Polianthes tuberosa, relatando que los aztecas tejían coronas olorosas ceremoniales ( actualmente también se usan en las islas del Pacífico). En la medicina popular diferentes partes de la planta se vienen usando desde hace siglos por sus propiedades astringentes, estomacales y analgésicas.
El aroma del nardo es intenso y dulce, penetrante e indólico;a menudo sus múltiples matices recuerdan a otras flores blancas como el jazmín o la flor de naranjo, sin embargo, tiene dos características distintivas: una nota verde balsámica casi mentolada y un dulzor intensamente lactónico, imposible de reproducir mediante sintéticos.
El absoluto de tuberosa-actualmente obtenido por extracción de solventes- es fuertemente floral, intenso y denso…muy denso. Comienza con notas verdes pero dulces, como si mezcláramos gualteria con miel, poco a poco va adquiriendo calidez de un modo suntuoso- en la dirección del jazmín-. Al igual que en la flor su nota más característica es esa especie de cremosidad densa y fresca (ésa que delata rápidamente su presencia en un acorde) debida a la abundancia de lactones que contiene y aportan acentos lechosos y afrutados ( melocotón, coco). El matiz especiado lo aporta el eugenol (clavo) y la nota fresca que recuerda a la flor de naranjo es antranilato de metilo.
El absoluto de tuberosa ha sido usado en alta perfumería especialmente en composiciones florales fuertes y/o dulces y en orientales como Poison. Por ser un ingrediente muy caro, el uso del auténtico absoluto de tuberosa en una proporción importante no es tan frecuente, no todas las compañías pueden acceder a él y muchas veces se reconstruye su olor con químicos aromáticos y otros naturales más asequibles. Pensad entonces que todas esas propiedades narcóticas-erógenas-y de despertar de la intuición que se le atribuyen al nardo sólo pueden tener lugar si -y sólo si- se ha formulado con el producto natural, con el absoluto de tuberosa (nardo).
En los próximos días revisaré algunas fragancias con una importante cantidad de absoluto de nardo en su formulación, no serán todas las que son: sólo algunas que yo encuentro especiales.
Edito (13/10/2009) para añadir la lista de las revisiones relacionadas con este post.
1. Perfumes centrados en el absoluto de tuberosa como protagonista:
Beyond Love-Prohibited- de Kilian
Carnal Flower de Editions de Parfums Frederic Malle
Private Collection Tuberosa-Gardenia de Estée
Lauder
2. Perfumes florales donde el absoluto de tuberosa es un ingrediente que sirve para reconstruir el aroma de otra flor:
Luxe:Champaca de Comme des Garçons
El aroma del té verde 26 Julio 2009
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En el s. XIX Mulder encontró el aceite esencial en las hojas frescas de la Camellia sinensis, pero una búsqueda sistemática de los componentes del aroma del té no se llevó a cabo hasta el primer tercio del s.XX: S. Takei estudio el té verde (1934-1938) mientras que R. Yamamoto se dedicó al té negro (1934-1940), en sus investigaciones consiguieron aislar 30 componentes.
Los avances técnicos en la década de los 60 permitieron un análisis más detallado, y actualmente se conocen más de 600 componentes del aroma del té; en 1995 Yamanishi identificaba ya un total de 638 constituyentes ( 89 alcoholes, 68 aldehidos-de los cuales 45 alifáticos- 25 lactones,86 compuestos de nitrógeno, etc); aún así se sigue desconociendo cuál es el volátil o grupo de volátiles que crean su olor distintivo. Y siendo el aroma del té un aspecto crítico a la hora de juzgar su calidad antes de probarlo pues la búsqueda continúa.
No obstante hoy día se sabe que el aroma del té varía por muchas causas: no sólo es una cuestión particular de las variedades de la planta, también está directamente influenciado por las condiciones de recolección, de enrollado, fermentación, secado, grado de madurez de las hojas.
A. Kobayashi y K. Sakata (1990-1995) encontraron que linalol, geraniol, glucósidos de (Z)-3-Hexenol, alcohol de bencilo junto con el salicilato de metilo actuaban como precursores del aroma del té en las hojas frescas.
Desde el punto de vista de la fermentación, los tés pueden clasificarse en tres categorías:
-No fermentados: tés verdes y blancos.
-Semifermentados:variedad Oolong, Ao-cha (azul) y Siro-cha (blanco).
-Fermentados: tés negros.
El aroma del té verde japonés contiene notas frescas y florales (alcoholes, beta iononas, trazas de indol, etc) junto con notas tostadas (piracinas y pirroles que se forman por la acción del calor sobre los aminoácidos y azúcares libres de las hojas de té), pero la intensidad de estas notas es menor que en las otras dos variedades porque ciertos componentes aromáticos aumentan durante la fermentación.
Respecto al sabor del té verde japonés, podemos resaltar tres características: astringente, amargo y sabroso ( como un caldo puede ser sabroso). El sabor astringente se atribuye a la catequinas, un tipo de taninos que contiene en buena proporción: una taza de té puede aportar entre 70-120 gr. El sabor amargo se le atribuye a la cafeína ( la llamada teína es en realidad cafeína, pero cuando se aisló este componente hace décadas se pensó primero que eran cosas diferentes, hasta que se descubrió que sus estructuras coincidían). Por último ese gusto sabroso lo aporta la teanina un aminoácido muy saludable que se encuentra más concentrado en variedades de té verde de alta calidad como el Sencha y el Gyokuro; a mayor cantidad de teanina, más sabor.
Oud II: el aroma 8 Julio 2009
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Como señalaba en el post anterior, el perfil aromático del oud es muy variable porque existen en el mercado distintos grados de calidad. El aroma del oud no es fácil de describir con palabras pero sí de reconocer en las mezclas. La primera impresión cuando se huele es: Hmm…olor de madera, olor dulce…pero al momento comienzan a percibirse otros matices profundos que convierten a este material en algo único.
El Agar CO2 ( el aceite esencial se obtiene con una destilación en que se emplea CO2) retiene bien el auténtico carácter del oud: tras la primera impresión amaderada se encuentra un acorde muy característico con notas de seta y semilla de zanahoria: amaderado, dulce, fresco, herbáceo, terroso y especiado y a los que se van añadiendo una compleja combinación de olores que recuerdan al jazmín y un poco a las algas.
En el aceite esencial por extracción tradicional su salida es muy medicinal, después se desenvuelve un olor intenso y aéreo agudo, profundo, amaderado y matizado con tonos fríos pero dulces, de un sabor con algo de balsámico y algo que recuerda al cognac y una serie de notas terrosas muy tenaces. Pero resaltan otros matices más animalísticos que recuerdan al castóreo, junto con notas de labdanum (jara) y cuero húmedo-esta si que es una nota muy detectable- tiene toques dulces de madea de sándalo y madera de guayaco.
Cuando el aceite esencial no es de buena calidad su olor se simplifica, recuerda a otras maderas como el sándalo, el patchoulí mezclado con vetiver, pero la característica más singular es que da sensación de algo muy resinoso y áspero.
En perfumería el oud combina muy bien con otros materiales típicos de las recetas de incienso, con notas de miel, funciona muy bien con la rosa porque intensifica sus notas frescas al mismo tiempo que le aporta algo de dramatismo, es decir, crea claroscuro. Cuando se mezcla con patchoulí y azafrán el carácter se hace más seco. A pesar de ser un material muy potente, también es muy flexible.
El aceite esencial también se usa con fines terapéuticos; se usa en casos de depresión, de ansiedad o de insomnio, induce a la meditación y al relax y se considera un fuerte afrodisíaco: todos estos atributos son fruto de su capacidad sedativa ( contiene elementos de la valeriana). Además es uno de los pocos AE que se pueden aplicar directamente en la piel sin que irrite. La cantidad necesaria en disoluciones es mínima y su olor tiene una tenacidad de unas 10 horas.
Pero lo cierto es que encontrar un aceite comercial de calidad aceptable y precio razonable para un uso particular es práticamente imposible. El aceite de calidad a pequeña escala se consigue no tanto en los mercados de Oriente como en las granjas de los productores de Oriente, cuando el producto aún no ha pasado por intermediarios que rebajen su calidad. En Europa es un producto de demenda creciente en el ámbito de la perfumería…en qué grado de calidad se consiga es otra cosa pero sigue habiendo diferencias entre un AE de oud y el aroma reconstruido con químicos aromáticos que suelen tener un carácter más áspero.
Algunos perfumes con una nota de oud importante son: M7 de YSL, Euphoria Men Intense de Calvin Klein, Silver Rain de La Prairie, Cerrutti 1881 Black, Comme des Garçons-Sº Red: Sequoia, Czech& Speake: Dark Rose (reeditado esta primavera !), Tom Ford Oud Wood, Myrrhe Ardente de Annick Goutal y Midnight Oud de Juliet has a Gun. Y por supuesto la línea Oud de los perfumes Montale.
Una curiosidad sobre el oud, parece ser que Luis XIV hacía que sus camisas se lavaran con una infusión de agua de rosas y oud; por otro lado los samurais perfumaban sus armaduras con el humo de la madera de oud para que la batalla les fuera propicia.
Oud I: Las fuentes del Oud. 8 Julio 2009
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Quizás éste sea el material más caro en la industria de la perfumería…
Palo de aloe, madera de agar, agáloco indio, oud(h) son algunos de los nombres con que se conocen a varios árboles del género Aquilaria y Aloexylum que crecen en el sudeste asiático y de los que se obtiene una madera muy olorosa que el hombre ha venido usando desde tiempos prehistóricos.
Marco Polo en “El Libro de las Maravillas” los describe como árboles muy olorosos de los que salen “grandes y buenos perfumes” y que crecían en distintas islas del Mar de Sin o Mar de China así como en las costas del actual sur de Vietnam.
Principalmente es el género Aquilaria del que se extraen los productos de mejor calidad, pero dentro del mismo hay varias especies. La más nombrada es siempre la Aquilaria agallocha que crece en la India-de especial calidad en Assam- y suele nombrarse como única fuente del oud, sin embargo hay otras más como la Aquilaria malaccensis de Malasia o la Aquilaria crassna de Indochina.
Estos árboles pueden sufrir una infección de hongos (Phialophora parasitica) que provoca una respuesta inmune en el corazón del tronco del árbol, generando así una oleorresina muy olorosa. A este tipo de producto se le llama agar#1, y es sinónimo de un oudh de calidad. En algunas zonas estos árboles se cultivan de manera específica para obtener el preciado material, en muchos de estos casos, se tiende a acelerar el proceso haciendo incisiones en la corteza del árbol para que sea más susceptible al ataque fúngico, lo que se obtiene es un producto de menor calidad-mucho menos aromático- clasificado como agar#2.
El proceso natural es muy lento. La oleorresina comienza a surgir en los árboles a los 20 años en pequeña proporción pero hasta los 50 años no hay una proporción explotable, y se calcula que en torno a los 80 años el árbol habrá acumulado cerca de 7 ó 9 Kg de producto. Este proceso de envejecimiento incide directamente en la calidad del producto: cuántos más años, mayor cantidad de oleorresina y de mejor calidad porque se vuelve más y más aromática. En la práctica esto significa que existe un amplio rango de calidades y por tanto de precios. El oud de grado superior siempre se reserva a los círculos reales del Golfo Pérsico y de Lejano Oriente: históricamente siempre fue un producto vinculado a soberanos por su altísimo coste.
Según el período de envejecimiento el oudh se clasifica en:
Grado I Negro o Auténtico Agar: también llamado Piedra Negra, es el producto con mayor tiempo de maduración, con notas aromáticas muy pesadas. resulta un producto muy difícil de destilar y se exporta a Oriente Medio donde se usa como incienso. En el grado superior no existen variedades de color: es negro pero sí pueden darse variaciones en el sabor*.
Grado II Batang : es de color marrón y también se destina a inciensos.
Grado III Bhuta : de color marrón pero con tonos amarillentos, normalmente se destina a inciensos.
Grado IV Dhum : es el que menos años de maduración tiene, de color amarillo y el que se destina para la destilación del aceite esencial.
Pero la calidad del producto no sólo depende del tiempo de maduración, del nivel del oleorresina o de como se produzca ésta, también influye la variedad del árbol y las características propias del lugar en que crece.
*Tradicionalmente el oud en Japón se clasifica en 6 tipos, cuya calidad viene determinada por el sabor: a mayor calidad, mayor amargor. En el s.XVI Ashikaga Yoshimasa clasificó el oud- llamado jinko en Japón-en seis catagorías:
1.Kyara (el de mayor calidad) de la zona de Camboya y Urtman, con un olor suave y definido con un toque de amargor. Aristocrático.
2. Rakoku de la zona de Laos y Tailandia, con un olor áspero, penetrante y pungente pero normalmente amargo y notas que recuerdan al sándalo.
3.Managa de Malasia, con un olor ligero que cambia mucho y algo amargo. Ninguna de las cinco cualidades propias del olor del oud se detectan fácilmente.
4. Mannaban, no tiene un olor refinado y es especialmente dulce.
5. Sumentara de Sumatra es ácido de principio a fin.
6. Sasora tiene un olor frío y ácido al mismo tiempo y suele confundirse con Kyara.
Los parámetros del sabor para esta clasificación son:
-Dulce, cuando tiene un sabor que recuerda a la miel.
-Äcido, cuando recuerda a las ciruelas y otros frutos ácidos.
-Picante, cuando recuerda a los pimientos ahumados.
-Salado, cuando recuerda a las algas ahumadas.
-Amargo, cuando recuerda a un tónico de hierbas medicinales.
Azahar 5 Mayo 2009
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El árbol de la naranja amarga o Citrus aurantium fue introducido en la Península Ibérica a finales del s.X por los árabes y usado pricipalmente con fines ornamentales en los patios de palacios y mezquitas. La flor de azahar era muy preciada por sus cualidades aromáticas, y se destilaba para hacer agua de azahar , usada en la fabricación de dulces, bebidas y en perfumería.
La cuestión es que la palabra azahar en perfumería puede llevar a equívocos… porque en nuestro idioma “azahar” es una palabra que usamos para nombrar la flor del naranjo y todo olor parecido es olor a azahar para nosotros; pero en perfumería hay varios productos diferentes que se obtienen de esa misma flor. Hay que matizar.
Por un lado está el neroli, es el aceite esencial que se obtiene al destilar al vapor las flores de azahar. Es un producto realmente caro y difícil de obtener en un grado puro. Usado en aromaterapia por sus cualidades calmantes y su capacidad regeneradora de la piel; en perfumería el neroli es una nota de salida que se prolonga hasta el corazón con un aroma limpio, etéreo, más bien seco y ligeramente floral. Su nombre se debe a que era la fragancia favorita con que la princesa Ana María de Nerola (Italia) perfumaba sus guantes.
Por otro lado está el absoluto de flor de naranjo, que se obtiene de la misma flor pero por extracción con solventes; este material es realmente difícil de encontrar en un grado puro en el que no haya matices animalísticos. Se trata de una nota media compleja que recuerda vagamente al fruto de la naranja, con matices dulces-melosos que enriquecen su carácter profundamente floral pero fresco al mismo tiempo.
Por último tenemos el agua de azahar, sustancia que se relaciona con la producción del neroli. Cuando se destilan las flores de azahar para obtener el aceite esencial, algunas de las sustancias aromáticas que median en el proceso son solubles en agua-los aceites esenciales no lo son- y se quedan en el agua usada para la destilación, formando el popular agua de azahar- igual pasa con el agua de rosas; aunque en perfumería ya no se usa mucho, era un ingrediente frecuente en aguas frescas.
Probad Fleurs D´Oranger de Serge Lutens y estudiar la transición de las notas frescas de la salida y las plenamente florales y melosas del corazón, es un buen ejemplo para ver las diferencias entre neroli y absoluto de flor de naranjo juntos en un mismo perfume, especialmente porque el carácter de cada uno está potenciado con otros ingredientes…sobre todo el aspecto meloso.