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gardenia
En el Lejano Oriente, donde Annick Goutal tuvo la inspiración para este perfume, la gardenia representa la gracia femenina, la sutileza y el mérito artístico. En Occidente se considera la gran flor blanca por excelencia, significando en el lenguaje victoriano de las flores refinamiento y amor secreto ( ¿recordáis “La extraña pasajera” con Bette Davis?).
La flor natural (Gardenia jasminoides) tiene un olor delicioso, con ese carácter único y elusivo de las flores tropicales: un dulzor narcótico y difuso. El aroma de la gardenia, en comparación con el nardo, tiene toques verdes y cítrico-frutales más acentuados, junto con matices cerosos y una cantidad importante de indol y lactones; además hay una característica nota sucia que recuerda a los champiñones húmedos.
A lo largo de la Historia moderna de la perfumería se han repetido constantemente dos acordes básicos en torno a los que reconstruir el olor de la gardenia. Por un lado el acorde centrado en notas verdes y ásperas unido a notas lactónicas ( lechosas y frutales); el otro prototipo es el de los perfumes más cremosos, lechosos, ligeramente empolvados e incluso con matices plástico-cerosos.
Gardenia Passion (1989, Annick Goutal-Isabelle Doyen) sin embargo es una reconstrucción del aroma natural muy fiel, muy ceñido al esquema clásico compositivo basado en los tres niveles básicos del perfume balanceados nota a nota. Esta gardenia es un retrato naturalista a base de suma de efectos sutiles que recrean la fragancia compacta de una luctuosa flor tropical, sin asperezas ni agresividades. La reconstrucción está basada en el uso de materias primas de primera calidad-distintivo de los perfumes Annick Goutal- destacando el nardo (tuberosa) y la flor de naranjo: materiales tradicionales a la hora de recrear el aroma de una flor de la que no se puede extraer una materia prima odorífera como es la gardenia.
Isabelle Doyen consigue un acorde naturalista de gardenia fundiendo los dos prototipos históricos para crear una fragancia cremosa, lechosa, ligeramente indólica con los matices verdes juguetones de la hoja de tomate (nota característica de los AG), con toques apimentados y de especia de clavo. Jazmín y yo diría que trazas de mirra son también notas de matiz que enriquecen la composición junto con los toques de champiñon que apenas asoman para ensuciar la textura tímidamente empolvada. Pizcas de vainilla, notas balsámicas y musgo de roble son la base en que se afianza la composición con el refinado toque del género chypre, haciendo de Gardenia Passion un perfume de sensualidad no convencional.

GardeniaPassion

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