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Veinte años después de Gardenia Passion, Camille Goutal decide hablarnos no sólo de la gardenia sino del jardín mismo donde ésta florece y que es la fuente de inspiración para esta fragancia: un jardín japonés sumido en la calma tras la tormenta, lleno de delicados árboles y capullos de gardenias; el sol comienza a brillar entre las nubes y el aroma de las plantas, las hojas y las flores blancas comienza a emanar desde el suelo por efecto de la humedad y el calor…poco a poco el aroma de la gardenia va teniendo una presencia más real y la brisa lo expande por todo el jardín.
Resulta fascinanate que veinte años después Isabelle Doyen-la perfumista de la casa- vuelve a ofrecernos un fiel retrato de la gardenia pero con otro abordaje y diferentes materiales, con una perspectiva más experimental que busca un efecto de hipernaturaleza.

La Tempestad de Giorgione

Este salto de grado y de género, esta evolución en el estilo me hace pensar en Giorgione, el pintor que redefinió los parámetros de la pintura veneciana a comienzos del s.XVI creando un sistema basado en los efectos ópticos, algo especialmente evidente en su obra La Tempestad (1503-04).
Para mi La Tempestad y Un Matin d´Orage comparten un rasgo esencial -en el plano abstracto-: el paisaje es el verdadero protagonista. En Giorgione el paisaje ya no es un “escenario ilustrativo” sino que es entendido en función de sus cualidades visuales de luz y color como un ambiente que genera emociones. Giorgione orquesta efectos ópticos; Isabelle Doyen orquesta efectos ólfativos…y ambos, pintura y perfume están evocando mediante una recreación atmosférica y una textura densa y húmeda emociones sensuales. Los dos trabajan de un modo sintético, dejando los efectos específicos integrados en la relación con el conjunto gracias al uso del claroscuro.
Naturaleza en claroscuro; gardenia en claroscuro. Fragilidad y pureza. El fresco, húmedo y vívido aroma de la gardenia tras la tormenta atrapado en un frasco. Ya no es la luctuosa flor tropical de Gardenia Passion sino un delicado y envolvente aroma de la flor recreado de modo inusual. En la composición se mantiene el esquema clásico de tres estadios pero las notas que se usan no son las clásicas…la salida da una impresión centelleante, cítrica y verde, pero a la vez es como un estallido de aire puro, de notas ozónicas y minerales que resultan cuando menos sorprendentes. Un acorde verde increíblemente vivaz recorre toda la composición, compuesto por semilla de zanahoria, hojas de shiso o perilla (una planta japonesa con un característico olor verde resinoso, frondoso,picante y ligeramente anisado) iris y lirio de los valles (una flor blanca que tiene muchas notas verdes y frescas). Ese verdor ozónico acompañado de notas especiadas de jengibre y pimienta poco a poco va dejando paso a la calma…las flores húmedas dejan notar su presencia: un delicado aroma a gardenia- suave, ceroso, indólico- toma forma en un acorde floral compuesto por una suave y difusa magnolia, al afrutado jazmín sambac de Mysore y flor de champaca de Indonesia, creando un efecto realmente opulento pero no pesado.
Ahora la fragancia parece una muselina que se ciñe suavemente a la piel, y el olor hacia el fondo se va haciendo cada vez más sutil, más cremoso y almizclado-I. Doyen es una maestra a la hora de trabajar las notas de almizcle y darles diferentes matices-sin perder nunca ese rasgo distintivo de fragancia viviente y envolvente.
Un Matin d´Orage es el nuevo lanzamiento de Annick Goutal en concentración de eau de toilette y ya está disponible en las perfumerías españolas. Para aquellas personas fieles a los perfumes de esta casa verán que es algo diferente en su estética pero tan bien hecho como de costumbre; de verdad, vale la pena probarlo!

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