Etiquetas

, , , ,

loscaballosdeneptuno
*Los Corceles de Neptuno, Walter Crane 1892

El mar siempre ha sido símbolo de potencia vital- las olas representan la fuerza que el hombre no llega a dominar-una superficie inabarcable que señala un horizonte, y el horizonte es infinito, es futuro y es también el abismo de lo desconocido…el simbolismo del mar no es algo que realmente nos tengan que enseñar porque la sensación de inabarcable inmensidad que provoca junto con la fuerza ambigua que emana la mar es algo que se experimenta sin más. Puede despertar la melancolía pero también la serenidad… es como un misterio.

Las notas marinas como elemento en un perfume pueden aportar una dimensión extra al perfume, algo digamos magnético…cuando estás en el espacio inmediato al mar no suele haber nada que medie la relación entre tu proporción como humano y la inmensa extensión de agua, sin duda es una situación muy especial: introspectiva. Si tuviera que definir Eau des Merveilles con una sola palabra sería esa: introspección, del tipo que produce el sentir la atmósfera fresca mientras la piel te resguarda. Realmente es un perfume de piel increíble, pero no porque quede cercano a ella -tiene muy buena difusión- sino porque evoca su imagen.

Al igual que L´Eau Ambrée de Prada, la idea central es el acorde de ámbar gris. Si la fragancia de Prada ahondaba en las notas más herbáceas y amargas de un modo sutil y aéreo, el perfume de Hermès trabaja un acorde de ámbar realmente complejo donde la difusión y la cualidad radiante del material están más remarcadas, y donde la faceta más desarrollada es la salada. Inusual y fascinante, no es un perfume creado con la perspectiva de gustar a un gran número de personas, es más bien una declaración estética donde el sello Hermès está impreso con moderación: el lujo al viejo estilo.
eaudemerveilles

Compuesto por Ralf Schweiger en 2004, destaca por su armonía como pocos, pero además sorprende en su sabor no complaciente. La salida de la fragancia es realmente centelleante con el acorde cítrico típico de Hermès, algo verde y algo glaseado,que representa una alabanza al estilo de vida mediterráneo, esa faceta se mantiene bastante y ayuda a recrear la cualidad translúcida que pueden dar el ámbar, hasta que aparecen más claramente notas de tabaco algo dulces y las notas amaderadas húmedas, oscuras del fondo con cedro, vetiver y algún componente de musgo de roble. Entre tanto, algo de pimienta mantiene el tono cálido mientras una muy sutil nota de lirio de los valles (muguet), centrada en hidroxicitronelal, aquí actúa más como componente estructural y como matizador- refresca- que como nota floral per se: en Eau des Merveilles no se desarrolla la faceta floral, se insinúa pero no se desarrolla.

Tiene cierto efecto tónico quizás porque hace sentir el olor de las algas revueltas por la marea, y también un efecto protector porque recrea la sensación del cashmere en cierto sentido; pero además el contraste entre lo aéreo, lo radiante, lo húmedo, lo terroso, lo salado y lo cálido tienen una virtud revitalizante muy singular…al final no puedes dejar de pensar que tu piel realmente te protege de los elementos.

Existe una versión extracto ( en frasco azul y difícil de encontrar) llamada Parfum des Merveilles de 2005, en la que Schwieger y J.C. Ellena trabajaron juntos, donde se profundiza más en las notas amaderadas y se amplía el efecto cálido del ámbar. Eau des Merveilles es más un trabajo de contrapunto, Parfum des Merveilles es más un ejercicio de tempo.

Anuncios