Etiquetas

,

Complejo pero a la vez sutil…El Nenúfar Sagrado del Nilo ( Nymphaea caerulea o Nymphaea nouchali var. caerulea) tiene un aroma natural que frecuentmente es descrito como refrescante y delicado, de carácter acuático y con notas dulces y frutales. Para algunas personas recuerda vagamente al jacinto, mientras otras ven similitudes con las violetas por ese matiz a maderas húmedas que comparten ambas flores. El aspecto frutal suele compararse al plátano, a la mandarina y a los higos muy maduros frutas todas ellas con notas florales-dulces. En todo caso, cuando se atiende a una clasificación más rigurosa de los grupos de aromas florales, el nenúfar entra dentro del grupo alimonado-terpénico, un grupo de aromas más relacionado con el follaje de las plantas que con las flores, aunque los lirios acuáticos y algunas plantas de bulbo tienen ese carácter.

El absoluto de Nymphaea caerulea es un producto realmente escaso y caro que en perfumería no se usa tanto, pero que tiene la capacidad de aportar una cualidad acuática única a las composiciones. Está compuesto principalmente por hidrocarburos alifáticos, notas terpénicas, sesquiterpénicas y fitol; comparte con el jacinto y las lilas la nota verde-balsámica de alcohol de bencilo y esteres como el acetato de bencilo. El absoluto se considera principalmente una nota media que se abre hacia la salida, que refuerza notas florales frescas.

Lo más normal es que el aroma del nenúfar en perfumería se reconstruya mediante químicos aromáticos y algunos aceites esenciales con notas afines; hasta hace relativamente poco el lirio acuático era una fragancia-fantasia: se recreaban sus facetas como una idea de la flor; sin embargo, en el 2003 Givaudan incluyó dentro de su programa de investigación con técnica Headspace el estudio del nenúfar, lo que permitió por primera vez recoger el aroma natural y reconocer sus elementos.

Dos fragancias en torno al aroma del nenúfar:

NENÚFAR DE SCENTS OF TIME

David Pybus comenzó su carrera como químico en Quest (actualmente Givaudan) y fascinado por la Arqueología y la Historia orientó su investigación hacia la recuperación-reconstrucción de aromas y perfumes de las antiguas civilizaciones. Finalmente su faceta artística cristalizó en la creacción de la compañía Scents of Time, en la que él actúa como director en el proyecto de reconstruir perfumes de la Antigüedad en base a muestras preservadas, recetas conservadas por textos o relieves, literatura histórica o capturando el olor de plantas usadas en la época.

En 2003 Montserrat Molina (Givaudan) y David Pybus se dedicaron a recoger in situ el aroma del nenúfar sagrado del Nilo mediante la técnica Headspace; de esa trabajo nació el perfume Nenúfar:El perfume Sagrado de Cleopatra. La fragancia toma la figura icónica de Cleopatra porque siendo tal la apreciación de los perfumes en la cultura egipcia y siendo el lirio acuático el aroma divino por excelencia, es muy probable que Cleopatra lo hubiera usado. Pero Cleopatra aquí es una referencia a la capacidad intoxicante de esta flor y una referencia a la idea de sensualidad y sofisticación, porque en realidad la fuente de inspiración es la esencia de la flor misma.

La fragancia tiene un carácter verde-acuático-floral, con notas pungentes de nuez moscada redondeadas por la nota ligeramente empolvada y afrutada de la angélica, lo que da a la salida cierta cualidad prismática. El corazón de la fragancia es fresco y acuático a base de notas de lirio de los valles con un toque dulce, mientras la base es ligeramente amaderada con notas de sándalo y patchoulí , almizcles y notas empolvadas de iris y heliotropina con el matiz almendrado de ésta última reforzado; su concentración es de Eau de parfum pero su carácter es ligero, transparente y sutil.

Scents of Time es una propuesta de perfumes particular que no se encuentra en perfumerías. Comenzó vendiéndose en The British Museum-donde fue un éxito- y durante un tiempo estos perfumes sólo pudieron adquirirse allí o en otros museos británicos, actualmente existe la opción de compra on-line a traves de la página de la firma. Para aquellos que tengan curiosidad por la Historia y les guste viajar puede ser un recuerdo interesante.

LOTUS BLEU DE ROGER & GALLET

Roger & Gallet es una casa de fragancias creada a mediados del s.XIX en París que cultiva el refinado arte de las aguas perfumadas. Bajo la divisa de que el frescor es un beneficio que se puede disfrutar de varias formas, desde el año 2000 han venido proponiendo “viajes olfativos” inspirados en jardines en los que destaca una nota, de manera que la fragancia tenga un carácter más tónico– la idea más tradicional de las aguas de colonia- ;zen– un concepto moderno donde el frescor sutil se une a la idea de fluidez y sencillez; romántico– la idea de delicadeza como epítome del carácter de un agua suave-; y sensual– una idea más atrevida para asociar a este género de fragancias pero que enlaza con la idea de vitalidad y sutileza en contraposición al esquema tradicional de la colonia como algo plenamente vigorizante.

Lotus Bleu (2006) cae dentro de esta última categoría, la de una fragancia luminosa, vital y sensual. Plantea una excursión por lo etéreo partiendo de un acorde semi-dulce verde y acuático para avanzar hacia algo más complejo y contrastado con una coda de sabor orientalizante que conecta con la idea mística y vivificante del aroma del nenúfar.

La fragancia se inspira en un jardín de nenúfares a orillas del Nilo y buscando crear la sensación de algo muy agradable, luminoso, cálido y refinado la obra fue encargada a Alberto Morillas (Firmenich) quien ya había trabajado un concepto similar (transparencia floral, referencias acuáticas) en Omnia Crystalline de Bulgari (2005). Pero Lotus Bleu se centra de nuevo en la esencia del nenúfar estudiada a través de la técnica Headspace. A pesar de ser un agua perfumada, que permite un uso discreto, es realmente una bonita fragancia floral de presencia definitiva, creada a base de capas transparentes que se desenvuelven con delicadeza desde la salida jugosa-afrutada (pera-sandía) y luminosa ( mandarina, bergamota, nerolí) pasando por un corazón floral que gira en torno al acorde acuático de nenúfar acentuado por notas frescas de rosa, un toque empolvado de iris y la calidez balsámica que aporta el ylang-ylang para terminar en una base tersa y estructurada gracias al salicilato de bencilo que también aporta un carácter balsámico-solar que la vainilla amplía, con una faceta ligeramente terpénica por el uso del incienso que añade una dimensión mística a la composición y el toque amaderado del sándalo y el patchoulí. El contraste de texturas y matices dentro de ese continuo fluir de las notas es una particularidad del estilo de Alberto Morillas, quien es capaz de crear aunténticas impresiones olfativas al estilo clásico de la perfumería pero siempre con una estela fresca y etérea.

En esta alianza entre discrección y sensualidad que es Lotus Bleu, la experiencia sensorial de esta composición se vuelve más reconfortante cuando se amplía con las texturas de la línea de baño, entre las que yo personalmente destacaría la crema hidratante, rica y untuosa que resulta una delicia para el verano porque prolonga la fijación de la fragancia toda la jornada.

Anuncios