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*Boutique Caron:tocador.

Hace unas semanas escribía un post sobre la memoria olfativa y el acorde mítico de polvos de arroz, de talco y otros productos cosméticos y su uso en los perfumes, que podéis consultar aquí. Sin duda los olores cosméticos abarcan más aún que las notas empolvadas aunque estas son elementales: podemos hablar de acordes cosméticos centrados en la flor de naranjo ( Love de Chloe), de acordes contruidos en torno a la mimosa ( en Louve de Serge Lutens hay un poco de mimosa también), de acordes más centrados en las notas balsámicas o de las notas más almizcladas ( Teint de Neige). Pero no se suelen tener dudas a la hora de reconocer ese tipo de fragancias porque todo el mundo tiene esa referencia de su infancia: los productos propios de la higiene y del tocador de la abuela, o de mamá donde seguramente habrá alguna crema para el cutis, algún jaboncito lujoso o algún estuche de polvos para el rostro. Son recuerdos de la infancia muy poderosos. Pero de alguna manera los polvos de maquillaje tienen un encanto especial pera muchas personas porque su olor limpio a flores deja un halo delicado muy característico sobre la piel, que sólo se percibe cuando nos acercamos para dar un beso. La rosa y la violeta son dos de los más clásicos acordes en esta gama, y por eso hoy voy a dedicar este post a dos productos cosméticos icónicos : los polvos de Caron y los de Guerlain.

Los polvos de Caron son famosos por estar fabricados con una técnica única que mantienen en secreto con la que se obtiene un producto ultrafino y ligero como el aire, pero que a pesar de su suavidad tiene una buena fijación y poseer una deliciosa y delicada fragancia a rosa búlgara, algo que ya comentaba un post anterior que dediqué a las fragancias de Caron Aimez Moi y N´Aimez Que Moi, ya que está última tiene como protagonista de la composición a la rosa.

Los polvos de Caron además se ofertan como un producto refinado, coqueto que acaricia la piel como la seda, con el permiso de los dermatólogos, y cuyo gesto de aplicación es casi como un ritual, como un vestigio del estilo rococó, con borlas de pluma de cisne incluídas.


*Carta de color de los polvos clásicos Caron.
Los polvos clásico se aconsejan para piel normal y mixta.


*Carta de color de los polvos translúcidos Caron.
Los polvos translúcidos se aconsejan para piel seca a normal: También existen los de acabado iridiscente que incluyen el tono Vénitienne, un color rosa con acabado satinado-irisado que es de los más famosos de la gama.


*Las famosas borlas de pluma de cisne de Caron que se venden en boutique, se fabrican en distintos colores y se rematan con lazo de seda

Los polvos Caron en la Península no son muy fáciles de encontrar pero Il Profumiere (Perfumería C´e Sole e Sole, Granada) on line tiene en su catálogo los polvos compactos, los tranlúcidos e iridiscentes además de una buena selección de fragancias Caron.


*Météorites Guerlain, campaña de Navidad 2010.

Entre los productos de tratamiento cosmético de Guerlain encontramos varios con un aroma floral ligeramente empolvado y otros con una fragancia basada en la rosa, una rosa más transparente o más oscura pero en todos los casos una rosa con el típico perfil de Guerlain; estas fragancias se complementan con las de sus productos de maquillaje.

Los polvos Terracota tiene una ténue fragancia inspirada en el perfume Chant d´Aromes, con una suave tonalidad melosa que envuelve las notas de flores blancas e ylang-ylang. Pero son sin duda los míticos Météorites los que tienen una fragancia más remarcada, basada en un acorde floral de violetas inspirado en el perfume Aprés L´Ondee.

Los nuevos Météorites (a la venta desde el verano del 2010) mantienen ese acorde característico pero, si conserváis aún los que venían en caja de cartón, comprobaréis que la fragancia ha cambiado ligeramente: ahora es más ténue, más delicada, menos dura, menos vintage: han eliminado la nota de cumarina tan característica y la faceta especiada la han rebajado mucho. Ahora es más violeta aún.

Esto demuestra claramente cómo la fragancia de los productos cosméticos no es un tema baladí para los usuarios: una acorde más vintage, se asocia más fácilmente con la clásica imagen de rostro claro y empolvado a la antigua y esa idea es más propia de un público más restringido. Sin embargo, Guerlain y otras marcas tradicionales de lujo miran hacia horizontes más amplios, tratando de llamar la atención de un sector mayor de población sin perder distintividad, y lo hacen con sutilezas como ésta: cambiar el aroma de Météorites ligeramente, es algo apenas perceptible, menos aún si no se tiene una muestra del producto antiguo para comparar, pero es un cambio que acompaña a la nueva imagen y a los nuevos tonos, entre los que curiosamente el Doré se ha convertido en el favorito de muchas personas para crear un halo sutilmente tostado: y funciona ya que la armonía de colores es bastante neutra, y la textura muy sutil…y la mejor manera de aplicarlos es con la brocha de Météorites haciendo movimientos circulares, en mi opinión es como la 217 de MAC pero a lo grande: la brocha tiene el suficientemente diámetro como para conseguir un acabado ligero pero con la densidad justa para poder seguir controlando la textura del producto, algo esencial…en fin, me estoy alejando un poco del tema, así que lo dejo así.

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