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Mucha gente sabe ya que para crear el personaje de la Princesa Aurora en La Bella Durmiente de Disney, se hicieron numerosos bocetos. En realidad para toda la película se hizo un trabajo ingente de producción desde 1951 hasta 1959, pero fue la idea de Tom Oreb de inspirarse en la grácil figura de Audrey Hepburn la que acabó tomando cuerpo: trabajando aquellos bocetos primeros, Marc Davis perfeccionó las líneas y creó este singular personaje:lleno de fluidez y de geometría…Si observamos sin los prejuicios típicos referentes a los dibujos animados, se puede ver cómo de especial y diferente es este personaje Disney, más aún si lo comparamos con otros coetáneos. Son extrañas las asociaciones que a veces se nos ocurren a los que nos dedicamos durante horas a desentrañar una fragancia para ver qué nos sugiere; es un ejercicio solitario e introspectivo, a veces fructífero, a veces desesperante…¿cómo podría ilustrar el camino por el cual mis pensamientos han ido de Roseberry al personaje de Disney? Aunque parezca absurdo, todo gira en torno a dos palabras: frescor y sensibilidad.

Inspirada en el olor de las frambuesas silvestres, Roseberry es una fragancia verde floral creada en 1997 por Pierre Bourdon. Como todos Les Parfums de Rosine, hay un acorde basado en la rosa, compacto y muy legible que marca la identidad de la fragancia. El tipo de rosa protagonista en este caso es la rosa turca, una variedad más afrutada y más versátil a la hora de imprimir contrastes entre notas cálidas y frescas. Pero lo cierto es que el iris es también una nota muy importante en esta fragancia, una nota que, aunque aporta su característico efecto empolvado, aquí tiene un perfil floral-afrutado de corte clásico (a mí en cierto modo me recuerda al Iris de Santa Maria Novella en su aspecto floral). Las notas de bayas rojas no son dulces, sino verdes y frescas aportando un matiz entre lo ácido y lo amargo de lo más interesante. En este punto podríamos decir que Roseberry es como una bebida tónica en la que se han infusionado pétalos de rosa, grosellas y hojas de frambueso. No son muchas las fragancias que siendo frescas poseen esa cualidad tónica- de hecho ahora sólo se me ocurre Eau d´Hadrien de Annick Goutal como ejemplo- pero es aún menos frecuente que además sean elegantes y delicadas, elegantes y sensibles. Esa es sin duda la singularidad de Roseberry.

En su salida ya se adivinan algunos antecesores: Chamade de Guerlain e Ivoire de Balmain. De Chamade tiene esa nota característica de la salida: la grosella negra, pero no tiene el carácter retro de la fragancia de Guerlain, forma más bien una impresión de hierba fresca ligeramente alimonada junto con los aldehídos. De Chamade también recoge el eco de un acorde floral amaderado fresco y especiado a la vez, que hicieron de este perfume algo tan singular, un acorde donde se funde el iris con el sándalo, donde el lirio de los valles aporta volumen y frescor, y al que se añaden vetiver y notas almizcladas, pero quiero remarcar que en Roseberry es un eco…De Ivoire retoma esa faceta ultra chic de la rosa verde, vibrante con notas de frutos rojos y con una textura tersa y a la vez envolvente. De Ivoire también tiene ese elemento jabonoso pero lo mezcla con la evocación del cashmere, haciendo que la textura de Roseberry sea algo realmente especial. Pero pese a las referencias, Roseberry es más difícil de emplazar en el tiempo, es sin duda más transparente, aunque también de contrastes menos marcados. Suave y compacta.

En la revisión de Spring Flower de Creed, explicaba que Audrey Hepburn eligió siempre fragancias con un estilo clásico y elegante, siempre con notas verdes y toques afrutados, y una de sus favoritas fue Ivoire; así que fue muy sencillo para mi imaginación dar el paso y decir que Ivoire es a Audrey Hepburn como Roseberry es al personaje de Disney de la joven Rosa (el nombre bajo el que se oculta su identidad principesca) que pasa sus días en el bosque con sus tías (hadas madrinas), viviendo sin tener conocimiento del peligro en que se halla debido a la maldición de Maléfica. Roseberry es más inocente que Ivoire, más suave pero retiene esa peculiaridad única con que se creó el personaje de La Belle Durmiente: la combinación de fluidez y precisión, de suavidad y carácter, o dicho de otro modo, la gracilidad que siempre retuvo Audrey Hepburn.

Una aclaración muy sincera: usar un personaje de Disney no tiene en este post ninguna intención irónica, al contrario. La Bella Durmiente es una de las mejores películas animadas de Disney, otra cosa es el gran mercado creado alrededor…pero hay muchas cosas en el mundo alrededor de las que se ha creado mercado , las personas tenemos que estar atentas y seleccionar. Desde la década de los ochenta existen estudios en los que se ha encontrado que los niños mejoraban su vocabulario, su memoria y su expresión oral en proporción directa a las impresiones auditivas y visuales que recibían a través de los cuentos de hadas…amén de que la mente sea más abierta e imaginativa. Estas historias que vienen existiendo desde que el hombre es hombre, a través de los siglos se han ido transformando y, encierran siempre valores esenciales: la esperanza y el sentido de lo justo, ¿se puede pedir más?

Una canción :Vois sur ton chamin

“En los cuentos populares la gente vuela por el aire sobre una alfombra mágica, camina con botas de siete leguas, construye castillos en una sola noche. Los cuentos me abrieron un mundo nuevo donde reinaban fuerzas libres y audaces y me imbuyeron del sueño de una vida mejor” Máximo Gorki ( Aleksei Péshkov)

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