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Clamando el nombre de Venezia dramáticamente, el anuncio de esta fragancia caló en el imaginario colectivo de la época. Era el inicio de los 90´ y la época en que los Wet Wet Wet cantaban Goodnight Girl, otro de sus números uno. Las chicas jóvenes en aquellos momentos soñaban-¿cómo no?- con ser adultas, modernas y sofisticadas, pero el sueño lo catalizaban a través de perfumes como de los Laura Biagiotti, que eran un fenómeno entre las adolescentes, tanto como entre mujeres adultas; representaban el epítome de la mujer resuelta, soñadora y romántica…, también era la época de Gió de Armani o la eclosión de los Calvin Klein…en todo caso los perfumes que sonaban a italiano tenian un aura, tenían el je ne sais quoi del momento.

Venezia realmente es un perfume de olor muy inmediato y fácilmente identificable. El núcleo de la fragancia, al igual que su hermana mayor Roma, gira en torno a una nota intensa y penetrante de iris empolvado, un tipo de iris orientalizante inspirado en Dune de Dior. Pero la fragancia de Laura Biagiotti no es tan minimalista, evoca una idea del lujo retratada mediante la fragancia embriagadora de un complejo floral donde la hediona con su sugerente nota de jazmín, melocotón y muguet tiene un papel importante. La idea iba con el aire de los tiempos, aún retenía un poco de la cultura de Dinastía…pero a través de una imagen mítica del romanticismo en el imaginario colectivo: Venecia y su Carnaval,la seducción, el misterio y por supuesto la tradición…la tradición de la ciudad en todo lo referente a sus conexiones con Extremo Oriente, desde Marco Polo, una tradición comercial, culinaria, cosmética que convirtió a esa ciudad del Adriático en un emporio y en un crisol.

Todo eso quería transmitirse en el perfume, el concepto era crear un “Elixir de amor” -palabras textuales de la publicidad de la época- expresado a través de las esencias más representativas de las dos cultural, Oriente y Occidente. Así, en la salida había una nota de la flor wong-shi y osmanthus, junto con rosa-geranio y una compleja y bonita faceta frutal a base de mango, pruno, grosella y el toque de albaricoque del osmanthus, faceta frutal que los seguidores de la fragancia claman por ella. Su corazón floral reunía notas de flores blancas-con un guiño a Samsara de Guerlain: gardenia-jazmín e ylang-ylang contra el acorde enorme de iris empolvado y notas de ámbargris desplegándose sobre fondo a medio camino entre el almíbar y la miel, muy sutil. La base amaderada-empolvada tenía una nota de sándalo lechosa y cálida, una combinación de almizcles y vainillas al estilo Le Male de Jean Paul Gualtier pero en versión suave y en el lado oscuro civeta para darle el toque de calidez animalística y haba tonka para darle un tono seco y atabacado. En conjunto, una fragancia rica y dramática, con cuerpo y volumen, con una fijación en el EdT y una solidez de las notas que, dado el panorama de las fragancias más comerciales de la actualidad, la convierten hoy en día en un oriental de lo más interesante.

Venezia, como decía fue un perfume muy popular, y quién sabe por qué dejó de serlo y se retiró del mercado, pero cierto público no ha dejado de aclamarlo en los foros y parece ser que Procter & Gamble (distribuidor de perfumes Laura Biagiotti) va a lanzarlo de nuevo este otoño como edición limitada (esa es la noticia que esta semana salía en Perfume Shrine)…otra cosa es que llegue a España. Desconozco hasta qué punto esta ré-edición será fiel a la fragancia original, pero los seguidores-coleccionistas estén atentos.

EDITO para actualizar a 24 / VI/ 20011, según un anuncio en Fragrantica, Venezia saldrá a finales de junio en EEUU, la fragancia es una reorquestación de la antigua fórmula con notas de ciruela, jazmín y vainilla. El frasco además tiene un nuevo tapón. El enlace de la noticia pulsando aquí.

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