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Dejadme que os cuente la historia de un perfume de Guerlain llamado Nahéma que huele tanto a rosa que parece imposible. La literatura inspiró su nombre; el cine, su carácter y a la música debe su estructura. Finalmente, un nuevo material en la época (1979) permitió plasmar esta visión.

Su nombre, Nahéma, significa hija del fuego, misterioso y evocador, proviene de una historia de Las Mil y un Noches: es el nombre de una princesa de temperamento impredecible y pertinaz, en belleza sólo igualada por su hermana gemela Mahané de opuesto carácter, –hija del agua– que era dócil y modesta. La historia que la hábil Sheherazade cuenta expone el dilema de “el tipo de mujer”…¿o no es un dilema? La historia oriental muestra dos arquetipos.

Jean Paul Guerlain, impresionado por una imagen cinematográfica decide tomar dichos arquetipos y fundiéndolos en el concepto de dualidad femenina, creará una representación a través de la flor más misteriosa y poética: la rosa. Fue una secuencia, perteneciente a la película Benjamín o El diario de un joven ingenuo y protagonizada por Catherine Deneuve, donde el perfumista pudo ver que…en medio de un paisaje campestre, bajo un cielo límpido, una joven totalmente de blanco jugaba en una jaula para palomas, para blancas palomas. Una jaula gigante y dorada y, hacia allí se acercaban dos caballeros…. Y para representar esa belleza espléndida y distante, radiante y vertiginosa, de nuevo la rosa.

Sin duda, pensaría el perfumista que la rosa, siendo tan maravillosa, debe ser también gloriosa. ¿Cómo cumplir el reto? La estructura sería clave, y el perfumista pensó que en el Bolero de Ravel estaba el secreto para construir su perfume de rosa: una presentación continua, insistente y creciente del mismo tema. Un tema con variaciones continuas; sólo tema principal, olvidándose de la clásica estructura de intro-desarrollo-coda. Nahéma sería siempre “una rosa y una rosa y una rosa”. Palabra de perfumista.

Nahéma, el perfume extremo de rosa, el perfume agitado e inspirador tendrá la capacidad de despertar algo en la imaginación, porque es la imagen mental de la imagen mental. Inabarcable y voluminosa, tersa, lozana. Rosa-rosa. Tiene todas las facetas que se le quieran imaginar,porque esta rosa superará esas facetas y continuará siendo rosa.

Lo que el perfumista sospechó sobre su perfume se cumplió, cuando en 1979 el público se encontró con aquella fórmula del Eau de Parfum, la acogida fue fría. Era algo demasiado distinto, algo que necesitaba tiempo…pero siempre hubo quien lo apreció y una nueva formulación fue ofrecida al mercado: el extracto.

Aceites esenciales de rosa centifolia y de rosa damascena búlgara para crear la sensación más fresca y rosada de la salida, el perfumista las hará estallar con bergamota y una dosis importante de aldehídos, y un filo metálico y verde de jacinto como acompañante. Este jacinto se hará más dulce después, recordará al jacinto de Chamade también acompañante de la rosa. Más adelante serán los absolutos de rosa con su tono meloso, especiado profundo, ceroso y cálido los que formarán el corazón de la rosa, mientras un nuevo material será crucial para hacer palpitar la flor: la beta-damascenona. La rosa se volverá impetuosa y extrema, balsámica y suntuosa, pero sobre todo afrutada. Profundamente afrutada: melocotón aterciopelado, fruta de la pasión dulce y fresca, lychi…esas frutas exóticas se presentarán cremosas en la base porque se encontrarán con sándalo y vainilla, la rosa se volverá de nuevo una flor joven, dulce y difusa, con un acabado elegantemente empolvado.

Si la primera formulación de Nahéma, la del EdP era poliédrica y contrastada, pero siempre rosa; si lo metálico se contraponía a lo empolvado, y lo cremoso a lo balsámico, si los aldehídos rozaban la petulancia y sólo se apaciguaban al chocar con los absolutos de rosa…si aquella rosa era declarativamente agitada, la del extracto será calmadamente intrigante y suntuosa. Todas las notas continuarán ahí, pero aún más ensambladas, las oposiciones serán limadas y la rosa florecerá siempre rosa afrutada, siempe lozana y fresca. Siempre rosa.

Nahéma siempre ha sido un perfume con un público restringido, lo que significa que su distribución es limitada, de hecho no estoy segura de que se siga comercializando en España. Pero es un perfume para la lista de deseos de aquellos amantes de los perfumes de rosa. Para su época fue adelantado, para los cánones actuales estará asociado a los grandes perfumes de los ochenta y, sin duda nuevos aromáticos relacionados con lo rosa permitieron esto. La beta- damascenona en este caso es clave, Nahéma representa junto con Poison los precursores de aquella generación.

Para quienes sientan curiosidad por la escena cinematográfica que inspiró a Jean Paul Guerlain, un video de YouTube. La película Bejamin ou Les Memoires d´un Puceau dirigida por Michel Deville es una especie de comedia de época agridulce.

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