Intento ser una persona práctica la mayoría de las ocasiones, pero lo que no he conseguido ni conseguiré es viajar con una maleta pequeña, por corto que sea el viaje. Me gusta crear mi propio espacio cuando voy a un lugar, por eso hay cosas que hacen bulto pero que no renuncio a ellas. Ropa, llevo la justa; cosa no del todo prudente pues nunca se sabe lo que puede pasar, pero me parece que en ese sentido no tengo remedio.


Leer es una de las mejores cosas que se puede hacer en la vida y un libro siempre te hace sentir menos solo, así que siempre hay un libro en mi maleta: es lo primero que pongo en el equipaje.


Para los momentos más golosos que suelen correlacionar con la lectura, no puede faltar el After Eight– sí, me encanta la menta y la crema de menta, en una lata para mantenerlos mejor.


Entre mi arsenal de geles, cremas y demás materia-además de algúin tipo de gel a la menta para piernas y pies que es casi una cuestión de supervivencia- siempre hay en mi maleta un agua perfumada fresca como Eau d´Hadrien, alguna de Roger & Gallet o Mandragore EdT en tamaño viaje porque me ayuda mucho a despejar la cabeza y , por supuesto mi pastilla de jabón. Hay varias marcas que fabrican jabones fabulosos- además de los artesanales-, mis favoritos: Roger & Gallet, Santa Maria Novella y Chanel.


Pese a que tengo siempre una pequeña linterna a mano…también llevo una vela perfumada- Abd El Kader de Cire Trudon basada en el olor de la menta es mi favorita-, prometo que esto es más práctico de lo que se pueda pensar. ¿Alguna vez os ha pillado una tomenta de impresión en un hotel y os habéis quedado sin luz? A mí ya me ha pasado, y si la situación se prolonga una vela es más cómoda que una linterna.

La sección botiquín. Una crema multiusos como un gel de aloe vera o como la Crema de Rosas del Dr Hauschka para calmar irritaciones. Betadine en gel porque es más cómodo para viajar que el líquido, práctico en caso de herida o picaduras de insectos. Un par de antiinflamatorios, además de las benditas tiritas, y alguna crema también antiinflamatoria para dolores en articulaciones, tendones y demás porque los cambios de clima pueden traer dolores musculares fácilmente, al menos para mí.


En la sección maquillaje y utillaje soy más parca. Mejor los dos en uno tipo Pot Rouge de Bobbi Brown en Pink Truffle que es universalmente favorecedor y sirve para labios y mejillas o polvos bronceadores que además de dar un poco de color, pueden usarse como sombra, para contornear etc, etc Terracotta de Guerlain es mi obsesión pero Bourjois y Urban Decay también tienen unos productos interesantes.


Finalizando, Kumquats deshidratados, papaya deshidratada y dátiles es algo que siempre, siempre, siempre va conmigo. Son fabulosos para tomar algo reconfortante y sano. ¿ Alguna vez habéis llegado a un sitio tarde, con el estómago bastante vacío y sin posibilidad de encontrar algo de comer porque todo está ya cerrado o está lejos…? ¿Tenéis un trayecto largo y necesitáis reponer fuerzas sin ingerir mucho? Pues mejor que una chocolatina, este tipo de frutos son como maná caído del cielo, os lo aseguro, y viajan bien en una lata.

Un último inciso…los viajeros románticos del Grand Tour llevaban consigo una muy práctica manta negra de lana que llamaban Prudence, con la que abrigarse fácilmente. Quizás una manta de viaje no sea del estilo de todo el mundo, sin embargo, hay algo que siempre es muy recomendable llevar porque salva muchas situaciones: un gran y buen pañuelo de seda.

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