Etiquetas


*Thalia, musa de la comedia de Jean-Marc Nattier (1739).
El mundo de la perfumería es variopinto y, a veces cómico. Está lleno de gestos y de actitudes: como la vida misma o como el teatro. Algunos de estos gestos son muy elocuentes… Entusiasmo, escepticismo, repulsión suavizada, indiferencia…

Ah! Indiferencia. Observando el comportamiento de las personas en una presentación de perfumes lo más sorprendente es ver indiferencia. Sin embargo, se encuentra. Imaginad un evento organizado por un marca de lujo, muy exclusiva. Puede ser una situación muy encorsetada. El lugar está lleno de gente que trata de comentar, que mira a todos los lados sosteniendo una copa, que muestra su mejor sonrisa…en fin, imaginad que en un grupo se están probando los perfumes en secante y una de esas personas se acerca el secante a la nariz a continuación eleva su barbilla, alza sus cejas y parece que quiere aspirar más: es el gesto de “huele divino”, no obstante los ojos de esta persona no muestran ninguna emoción y retira el secante de su nariz inmediatamente, sosteniéndolo en su mano derecha que ahora se encuentra cruzada a la altura de su ombligo…y continua con su mejor sonrisa comentando lo que toque comentar.

Este gesto habla de un tópico interesante: la deseabilidad social (ansiedad incluída) que lleva a usar el perfume como complemento. Hay personas que realmente disfrutan de sus cosas, usando su ropa o sus joyas para expresar algo de ellas mismas sin buscar referencias directas al poder adquisitivo y eso es fantástico; pero también hay muchas personas que lo usan sólo porque es “lo que se espera que vaya a usar dada mi condición” , o porque es tendencia y les han educado en el “no puedo ser menos que nadie”. El mundo de las apariencias es muy tirano, vacuo y sobre todo aburridísimo.

Como decía, el mundo de las apariencias es aburridísimo pero nadie lo ha retratado de la manera más cómica, didáctica y burbujeante que Jane Austen. Las tramas austinianas son tramas de hoy y de siempre. Y en ninguna de sus novelas lo ha plasmado con claridad tan meridiana como en Orgullo y Prejuicio donde una historia realmente ejemplarizante se dessarrolla con un elenco de caracteres tan amplio y tan preciso a la vez que forma un microcosmos.

Así pues, guiada por cierto espíritu cómico que el tedio veraniego azuza. Deseándo dejar claro que realmente las personas tenemos derecho a disfrutar de las cosas sin ofender a los otros y, esperando que quien no conozca la obra de Jane Austen tenga al menos la curiosidad de comprobar hasta qué punto sólo he escrito una gran tontería y se lance de forma directa a indagar cómo es el universo austiniano leyendo el libro; he hecho un pequeño divertimento: un elenco perfumístico basado en los personajes de Orgullo y Prejuicio. He aquí el resultado de mis cavilaciones:

Teniendo la novela el lado cómico muy potenciado, uno de mis personajes favoritos es el que representa el filo más severo de las convecciones sociales:


Lady Cathering de Bourgh, con toda su conciencia de casta y su tendencia al prejuicio clasista. Vive en un palacio realmente ostentoso donde todo y todos deben estar al servicio de ella. Y por supuestos todo debe de ser correcto, no sólo refinado, sino correcto. En extremo. Confunde la condescendencia con la generosidad, está anquilosada y, pese a su gran fortuna, es ciertamente austera en su afán de correción. Seguramente podría permitirse cualquier lujo pero esta dama sólo llevará un agua de colonia ligera, no muy floral pues eso sería hacer concesiones…, un agua de colonia que resulte limpia y fresca porque hay que oler de manera apropiada. Correcta. Un agua de Lavanda Inglesa debe de ser el epítome del universo perfumístico de Lady Cathering de Bourgh.


Y su hija, Anne de Bourgh no deberá usar algo distinto. Seguro. Por supuesto, la sobreidad de un chypré ya sería hacer una concesión demasiado grande a algo tan efímero como es un perfume. Un dispendio intolerable. Por otro lado, Anne de Bourgh tiene una salud extremadamente quebradiza: definitivamente algo aromático podría dañarla, pues es demasiada intensidad. Cualquier cosa podría dañarla. Mejor que no use nada de nada, así no hay riesgos.


Las hermanas Bingley también tienen dinero, aunque no en el nivel de Lady Cathering, pero les gusta demostrarlo continuamente: siempre visten de seda, llevan plumas y joyas vistosas. Podrían llevar un perfume notablemente lujoso a juego con su atuendo. Algo tipo oriental, claro está.


Caroline Bingley es snob ad infinitum y no dudará en llevar algo muy perfumado, denso, sofocante y con el elemento distintivo de lo sofisticado en demasía.


Su hermana, Louisa Hurst, también lleva perfume pero es de las que huele el secante y a continuación lo aparta mostrando su mejor sonrisa.


Siguiendo las normas, Charlotte Lucas es tan pragmática que olerá a jabón de tocador caro, ya que su economía no es tan fluída decide invertir en la pastilla y tener dos en uno. Pudiendo oler a limpio y a algo que no todo el mundo se puede permitir, a la vez que muestra su pulcritud, eso es todo para ella.


Su hermana Maria que es ingenua y alegre querrá algo más lúdico; pero su padre, el Señor Lucas le habrá explicado que las damas en St. James sólo perfuman sus pañuelos con el delicado aroma del nerolí. María siempre está entusiasmada con todo porque su naturaleza es así, eso le permitirá disfrutar inmensamente de su pañuelo impregnado en nerolí.


La hermana del protagonista, Georgina Darcy es increíblemente joven y una chica un poco solitaria. Su sensibilidad unida a su educación aristocrática han hecho de ella una muchacha refinada y delicada. Algo del estilo floral suave, un poco oriental y transparente, con toques frutales refrescantes: tipo Histoires des Parfums 1804 o similar ya que demuestra tener un espíritu artístico.


Las hermanas Bennet. Obviamente Mary Bennet no lleva perfume, qué frivolidad! Lydia Bennet tendrá que llevar algo ligeramente atrevido para su edad -su madre estará de acuerdo con eso-algún bouquet floral-frutal donde haya una nota escondida no muy decente. Kitty siempre imita a Lydia, pero su madre no le permitirá usar lo que usa Lydia, así que tendrá que conformarse con oler la cesta de Potpourrí cada mañana antes de salir de casa.
Jane Bennet es discreta ( por eso se sitúa en el último plano), bella y prudente, un agua de rosas suave, limpio y cálido es para ella lo mejor. Puede apreciar muy bien la calidad del perfume y sabría exactamente cómo usar un perfume complicado tipo Portray of a Lady para sacarle el mejor rendimiento sobre su piel, sin embargo sus gustos son sencillos: Elisabethan Rose de Penhaligon´s es su elegido.
Y llegamos a la heroína:


Elisabeth Bennet. Tiene un espíritu vivaz e ingenioso pero es joven y también susceptible de ser engañada:con su natural tendencia al prejucio y su desconfianza acabará cometiendo el error de confiar ciegamente en alguien sólo por lo que esa persona dice y no por lo que hace. Afortunadamente también posee la gran capacidad de reírse de sí misma, eso la salva. Flores silvestres o alguna composición con notas verdes no demasiado agrestes para ella. Podría ser osada y llevar con gran finura la intensidad de la flor de angélica resplandeciendo entre la vainilla: sí, podría llevar Angéliques Noire de Guerlain. Podría.

Los caballeros…quizás Orgulllo y Prejuicio junto con Persuasión muestre el abanico de caracteres masculinos más amplio de todas las novelas austinianas.


Clave para desencadenar el acercamiento-alejamiento de los protagonistas de la forma más inocente,el coronel Fitzwilliam es siempre amable, apoyando a su primo Darcy en sus decisiones. Un personaje que representa al caballero inglés deportivo, jovial y elocuente quizás pueda llevar Erolfa de Creed, por ser lo suficientemente fresca y a la vez varonil.


El señor Bingley es todo afabilidad y buen humor, no llevará nada muy complicado ni rígido, pero sí con cierto toque de lujo. Un tipo de composición elaborada con una base ambarada, cálida con un corazón especiado y por supuesto notas cítricas de naranja y bergamota. Les Nuits d´Hadrien, por ejemplo.


El señor Collins está en el extremo opuesto. No diríamos de él que resulta apuesto. En realidad diríamos que es bastante pedante, algo huraño y presuntuoso. De pose forzada y siempre demostrando sus aspiraciones. Supongo que guardará un viejo frasco de vetiver ya algo rancio, para ocasiones especiales. Él lo atesora pensando que tiene algo realmente bueno pero en realidad lo que adquirió era una composición rara, que no había forma de vender, que de vetiver natural no tenía nada.


George Wickham, el taimado seductor. No tiene mucho dinero pero le gusta la buena vida. No puede usar una fragancia que delate su auténtica personalidad de play boy como pudiera ser French Lover de Frederic Malle; él lo sabe muy bien. Así que llevará algo suave y atrayente que despiste a las damas: algo avainillado….o dulce, incluso algo femenino e hiperdulce como Mukhalat de Montale.


El señor Hurst, sólo piensa en vivir, pero no se cuida. Es una especie de patán bien situado. No estoy segura de que se acuerde de lavarse las orejas todos los días, menos aún de perfumarse, pero si así fuera, tendría que ser un aroma de cualidades bebibles. Su indiferencia hacia los perfumes coincide con la de su esposa Louise aunque por distintas causas. Pero ella guarda las formas.


El señor Darcy, el protagonista. Bien, tiene una gran conciencia de clase, está educado como un caballero inglés, tiene toda la fortuna que desee pero no encuentra el valor suficiente para dejar de lado su orgullo y acercarse a la dama que realmente le gusta. Sin duda tiene que llevar algo varonil, con una base profunda e intensa de notas amaderadas y un toque adictivo…Habit Rouge podría ser demasiado para él. NºUno de Carthusia, tan aromático, podría hacerlo definitivamente irresistible pero el Señor Darcy se apega a la tradición y es fiel al Nº89 de Floris.

Todas las imágenes empleadas para ilustrar los personajes pertenecen a la serie, magnífica y fiel al libro, de la BBC de 1995. Me he dejado a los señores Gardiner y a los señores Bennet, al señor Lucas, además del ama de llaves del señor Darcy que me parece un personaje totalmente adorable y me apetece que huela a mazapán. Oh!, y Denny, tampoco he hablado de él. Pero obviamente esto sólo es un pequeño juego para una tarde de verano que espero haya sido de vuestro entretenimiento.
Fin de la presentación.

Anuncios