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Siempre cordial e imperturbable, con su traje impecable y su dosis de excentricidad. Infalible, audaz e irónico. Es la imagen del British gentleman. Para muchos, Patrick Macnee en su papel de John Steed (Los Vengadores) es el paradigma. Así que permitidme continuar con la idea y utilizar esta imagen para hablar de una fragancia que lo representa: No 88.

Czech & Speake nació en 1978. Primero se dedicó a muebles y accesorios de baño. A principios de los ochenta su fundador, Frank Sawkins, decidió ampliar su oferta con la Aromatics Collection incluyendo, además de fragancias, jabones, aceites, complementos de afeitado, y demás productos de la gama. No. 88 sería la primera y la más exitosa, también la más compleja.

Todas las fragancias de Czech & Speake son clásicas y aparentemente sobrias porque sus detalles son discretos. Incluso en una composición como No. 88, basada en contrastes de notas frías y cálidas, todo parece muy diplomático. Pero un poco de atención, y se aprecian matices. Ciertamente puede decirse que con los perfumes Czech & Speake hay que plantearse la capacidad de distinguir todas las sombras de un mismo gris.

La composición del No.88 está basada en una antigua fórmula isabelina y recuerda un poco a los jabones lujosos que además de geranio tienen una particular nota amaderada-ambarada, el mismo tipo de jabones en los que Frederic Malle pensó para su Geranium pour Monsieur y que actualmente comercializa en su línea. Pero, pese a esa continua impresión, hay mucho más. Hay un elemento exótico muy sutil que aviva el espíritu de la fórmula. Y algo definitivamente carnal, con un toque salado incluso…Sólo una sugerencia, sí; pero está ahí.

Frangipani y aromo son los culpables de esa nube de sensualidad fina. El frangipani tiene un olor sutil de piel cálida y un suave matiz almendrado-cremoso, delicioso. El aromo es una nota compleja, oscura, balsámica y empolvada típica de fórmulas tradicionales de violeta, aquí aporta un vago olor a cuero especiado con acentos florales melosos. Ambas notas están en el corazón de la fragancia acompañando a la rosa. La rosa está llena de sombras en verde oscuro, creadas por el geranio y el vetiver, pero también se mezcla con los tonos amaderados-mantecosos del sándalo. Más hacia la base hay algo discretamente terroso, y el recuerdo nostálgico de algo avainillado y ahumado…pero es tan, tan sutil.

Este corazón oscuro y cálido del No.88 contrasta con la salida cítrica y más fresca de la fragancia, pero que en realidad no es exactamente fresca. Hay bergamota, notas de naranja amarga y nerolí que se van fundiendo en un fondo meloso hasta dar paso al geranio. Esta nota en sí misma es un contraste entre calidez profunda-especiada y frescor mentolado.

Es esta contraposición en extremo equilibrada entre frescor-tibieza y oscuridad-brillantez lo que marca el carácter general del No 88, y las notas más sugerentes quizás exijan cierto grado de atención porque son el colmo de la discrección… pero bien ¿no es acaso la sutilidad lo que caracteriza el estilo británico? Aún cuando son extravagantes, siguen siendo rigurosos. ¿ No es acaso eso propio de un caballero, el no perder la calma y el que todo esté en su justa medida y con la apariencia correcta pese a las circunstancias?

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