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Cierto que el olor que más adoran las mamás en el mundo es el de la piel de sus bebés, pero también es cierto que desean para sus retoños mimos y confort, y poder darles algo con lo que se identifiquen, algo que forme parte de su mundo infantil.

Las colonias infantiles son importantes elementos de ese universo de los más pequeños. Son siempre olores muy agradables y límpios que ayudan a acostumbrar a un niño a su rutina de aseo personal. Aprender a oler bien también es importante, y los pequeños comienzan a tomar conciencia de eso bastante rápido, llegando a demostrar sus preferencias. Esto se agudiza si el niño crece en un ambiente en el que sus familiares se perfuman habitualmente con olores que no asusten al niño.

Pese a que son olores limpios, rara vez cuando se usan, se puede dejar de pensar que son algo más que una colonia infantil. Jannat tiene, en ese sentido una virtud añadida.

No sólo es lúdica y transparente, alegre y confortable sino que encierra algo más que te permite olvidar que es una colonia de niños, convirtiéndose en un buen olor de piel. Encierra, en mi opinión, no tanto una idea de infancia en sí misma como de la atmósfera de ensueño que los adultos son capaces de crear para proteger a los pequeños, para crear recuerdos y, en definitiva, prolongar la infancia. Por eso lo llamo el perfume-nana, porque al igual que las canciones de cuna, denota un esfuerzo por crear un ambiente de calma.

Jannat, que significa “Paraíso” en lengua urdú, entra en el territorio de la fantasía gracias a su carácter, que le permite evocar una imagen. Sin duda una imagen bajo los ojos de un niño: con la mirada prístina y llena de espontaneidad, pudiendo ver un Paraíso que siempre será paraíso. Con esa idea, la composición recala en un aroma reconfortante con tintes exóticos.

Lo más especial de Jannat es que auna intensidad y calidez con ligereza y refinamiento. Como toda fragancia dedicada a la infancia tiene notas hespérides, pero en este caso la bergamota, el limón y la mandarina están perfiladas por un toque más agreste y verde de Petit Grain. La brillantez y transparencia continua en el corazón con el azahar. Hasta aquí todo es bastante típico, luego comienzan a surgir notas cálidas de piel y notas lechosas para crear un elemento gourmand muy fino acentuado por la faceta más elusiva del frangipani: la almendrada, subrayada con haba tonka. El liatrix contribuye tanto a resaltar el olor herbal-cumarinado del haba tonka, como a enriquecer el acorde ámbar basado en vainilla. Así evoca Jannat cosas familiares y a la vez cosas exóticas. En la base la idea del nutrimento continúa con las notas avainilladas y con el recuerdo a la piel de mamá mediante almizcles suaves y salvia esclarea.

Hay algo más que ternura en Jannat. Tiene suficientes contrastes para sorprender e invocar a través de sus notas más profundas, el sentido del olfato y su cultivo desde la niñez como un modo de favorecer los recuerdos, la identidad, la apertura de mente…

Perfumes MEMO ofrece Jannat (2008) en versión alcohol como una colonia tradicional- aunque la concentración es de Eau de Parfum- y en versión libre de alcohol para los niños más pequeños. La composición es obra de Alienor Massenet.

Sleepsong de Secret Garden interpretado por la irlandesa Saoirse es una de mis canciones de cuna favoritas. Una nana dentro de una nana porque explica con sencillez como el arrullo lleva el sueño al niño.

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