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Las Aguas de Colonia de Santa Maria Novella son una delicia que conservan la vibración de las preparaciones farmaceúticas artesanales. El esquema compositivo de sus temas florales parte de las aguas de colonia más tradicionales, pero se dramatiza y enriquece con un aura de perfume vintage mediante el contraste marcado entre una salida fresca, cítrica-herbal sobre un fondo de cualidad radiante balsámico-amaderado con textura aterciopelada. Y, con frecuencia, la nota principal se evoca fugazmente. En su catálogo tienen una bonita variedad de soliflores, esta es una pequeña selección:

Gaggia (mimosa). La flor de la mimosa es la absoluta protagonista aquí. En concreto, el olor que desprende una mimosa húmeda, cuando las notas más melosas, afrutadas y penetrantes se suavizan ligeramente y surgen con mayor claridad las tonalidades verdes acuáticas que los pompones amarillos esconden. Ligeramente cítrica en su inicio y con un corazón algo jabonoso y frío con lirio de los valles y recuerdos de geranio, se va haciendo más profunda con un toque de violeta tipo Après L´Ondée de Guerlain. El perfume tiene esa cualidad impresionista de atrapar un instante y hacerte sentir la lluvia: las partículas olorosas parecen quedar suspendidas por milisegundos en el aire, dejando que la nariz capte un aroma delicado. Esta es sin duda su mayor virtud: la delicadeza del retrato. Está a medio camino entre Spring Flower de Creed por su frescor afrutado y Cinema de YSL por su dulzor balsámico.

Gardenia. La ilusión de una gardenia cuyo olor despunta verde y radiante entre la bergamota se funde en un corazón floral más denso, dorado y tropical. Mientras desde la base emerge una calidez ricamente balsámica y ambarada donde el recuerdo de L´Heure Bleue de Guerlain se hace más claro. Es uno de los soliflores más profuso y compacto de SMN.

Garofano (clavel). La fórmula es de 1828 y se trata de un clavel muy especiado con clavo y pimienta, ligeramente empolvado con notas de vainilla y dotado de frescor gracias al de lirio de los valles que da cuerpo al núcleo. Garofano de Lorenzo Villoresi tiene el mismo patrón, con un regusto atalcado, y son muy parecidos en términos de olor; si bien el de SMN parece un retrato más suave al principio y a la vez más profundo, con un acabado ligeramente cremoso y balsámico. Sólo para amantes del clavel.

Ginestra (genista). Como en Gaggia, se trata de un retrato impresionista, pero en este caso la composición se centra en un tema verde, herbal y aromático. Combina la estética artesanal con un acabado más pulido de los perfumes modernos, siendo una fórmula del 2001. Para quienes crean que Green Irish Tweed de Creed es demasiado, pueden poner esta fragancia en su lista porque tienen bastante en común…; según se dice, Ginestra intenta recrear el aroma de un verde campo escocés cuajado de retama. Independientemente de los paralelismos que ambos perfumes presentan, haciendo referencia a un tipo de paisaje y su olor- porque se parecen de verdad-, Ginestra tiene cualidades destacables por sí misma. Es un retrato vívido del verdor más aromático y amargo de la retama, y cada uno de sus estadios de evolución aporta un matiz diferente en la gama de los verdes. La salida tiene un efecto muy interesante porque logra crear una sensación de espacialidad y lejanía como pocos perfumes lo hacen: se huele el frescor cítrico herbal de la bergamota y la lima de tintes cumarinados pero, el tomillo que le da ese carácter tan singular queda más escondido. Es precisamente el matiz fenólico y oscuro que aporta esta hierba aromática lo que sirve de apoyo para ir creando un efecto de profundidad a través de las notas. Ese aspecto hace pensar más en un terreno forestal que en un campo de fina hierba. El corazón es una nota de heno ligeramente melosa y algo grasa con ténues tonos florales de narciso, flor de naranjo y de húmedo jacinto. Si la salida es el corazón del bosque, la base recoge una idea de la vegetación típica del sotobosque gracias a una intensa nota de musgo y un toque verde resinoso tipo lentisco. Un verdor muy logrado.

Frangipani. De nuevo la sensación del frangipani es un retrato momentáneo que hace tomar conciencia de la flor entre una salida brillante y húmeda, un corazón empolvado y su base oscura y seca; también una fórmula que recuerda a algo, en este caso al EdT de Mitsouko por su contraste entre jazmín oscuro y los matices especiados de la violeta – contraste que recoge actualmente la fragancia de Diane von Fustenberg-. Pero por su estructura oriental-floral está más cerca de L´Heure Bleue. Sin embargo, la fórmula de SMN es anterior a todas estas referencias, es de principios del s. XIX. Tiene el mismo feeling evocador y vintage que Gardenia pero es más seco, amaderado y desafiante en su carácter. La salida es cítrica pero a la vez resinosa como el elemí, hay algo crepitante que aporta el tomillo y algo verde que hace pensar en el paisaje tropical donde la vegetación es densa gracias a la humedad. El corazón es básicamente floral, compuesto por jazmín, nardo e iris con el toque especiado de nuez moscada. Hay recuerdos de heno dulce entre en corazón y la base donde predomina más el carácter dulce y amaderado, con vainilla y sándalo. Un marcado tono coriáceo, ahumado y cinámico del bálsamo de Perú aporta el toque peculiar que puede resultar difícil de llevar. Sólo si adoras la flor de frangipani.

Iris. Como perfume es potente y frío; en realidad es muy potente y muy frío. Parte con una nota de violeta cruda, atravesada por el helado y anisado espino blanco, pero evoluciona hacia un iris más bien rosado y jabonoso ( geranio y lirio de los valles) en el corazón; mientras en la base fluctúa entre la suavidad del almizcle avainillado y el carácter austero, amaderado y resinoso del ciprés. Refleja bien algunas características típicas asociadas al iris como es el efecto empolvado -que no está muy desarrollado pero está- y el sabor entre radicular y vegetal, metálico y extraño que le da ese aura de reflexividad. La fórmula es de 1901 y junto con Melograno es el perfume estrella de Santa Maria Novella. No en vano ambos comparten un carácter muy intenso, con más cuerpo y mucha fijación- más que otros perfumes de la casa- y además tienen una estética diferente: destacan entre el resto porque en vez de crear una ilusión bella y fugaz como en el caso de Frangipani o Gaggia, son un retrato dilatado de algunas facetas típicas del iris y la granada, respectivamente.

Sobre Officina Profumo Farmaceutica Santa Maria Novella y puntos de venta en España podéis leer más en el post que le dediqué anteriormente, pinchando aquí.

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