Durante estas dos últimas semanas me he visto obligada a reducir la actividad general por un problema de salud, pero me ha venido bien el descanso para poder pensar con detenimiento sobre algo que ya llevaba tiempo rondándome la cabeza. Por un lado Olibanum es un blog sobre perfumería, por otro lado tengo otras inquietudes y también preocupaciones que me gustaría compartir en el blog. Al principio era reacia a la idea de diversificar la temática de esta bitácora pero, como decía, lo he sopesado y he llegado a la conclusión de que realmente quiero hacer lo que voy a hacer. Y lo que voy a hacer es añadir dos nuevas secciones en el blog llamadas Blogging y Laberinto Fu, serán nuevas categorías con un índice en la barra lateral izquierda.

No serán secciones regulares como las revisiones de perfumes, sino escritos más puntuales. Cada vez que edite algo en una de estas nuevas categorías en el título irá primero el nombre de la misma, así será más fácil para las personas seleccionar la lectura. Por otro lado, quiero señalar que en ambos casos serán escritos de carácter divulgativo, al igual que el resto del blog.

Laberinto Fu. Esta sección está inspirada en las entradas que en agosto de este año dediqué a trucos y consejos de maquillaje y cuidados personales. Ese seguirá siendo el espíritu. Algunas personas manifestaron su aprecio por la sección- cosa que agradezco- y me hicieron pensar que podía ser algo más que una excepción.

Blogging. Algo muy diferente. Aunque en parte la decisión pueda estar inspirada por la experiencia de escribir en el blog, lo que finalmente me ha empujado a tomar esta decisión es la preocupación por el aumento exponencial que se está viendo en la Red de las situaciones de acoso, violencia, manipulación y demás malas experiencias.

La Red es virtual en términos espacio-temporales pero no en términos psicológicos, sociales o de otra índole. Como decía, en parte por mi experiencia y en parte por mi formación y las áreas de conocimiento en que me he formado- como ya dije en la página de presentación, no sólo en el área de Humanidades- que me han creado el hábito de detectar rápidamente pautas de comportamiento desajustadas a los parámetros de una relación simétrica. Sin entrar en más detalles personales, conocer bien esas pautas te ayuda a adoptar estrategias preventivas que al fin y al cabo es una de las cosas más importantes que podemos hacer hoy en dia ante este tipo de situaciones.

Existe sanción social- sanción en el sentido de permiso- hacia determinados comportamientos que llevan dentro ya la semilla de la espiral en la que quien busca imponerse y manipular espera que el ingenuo que ha elegido caiga. Las técnicas pueden ser tan refinadas, tan refinadas…así que es muy importante tener ciertos principios claros. Uno de esos comportamientos podría ser el creer que se puede soltar cualquier barbaridad sin medir un ápice las palabras justificando este comportamiento con el derecho de la libre expresión. Este es un argumento muy típico y con mucha tela que cortar, en realidad, es un típico argumento manipulativo que funciona como la tela de la araña. El grado de cinismo y negación que un manipulador puede llegar a alcanzar es difícil de imaginar, os invito a que leáis un breve cuento ejemplar de Nikolái Gógol: El camaleón. El concepto de civismo como valor en una sociedad es más necesario que nunca en estos tiempos convulsos en que los comportamientos se vuelven extremos y más gente se envilece sólo de ver el panorama.

Escribir un blog es duro, por diversas razones, pero sí sabes por qué lo haces te proteges de unas cuantas cosas. Lo mismo ocurre en otros medios de la Red, hay que tener las cosas claras y la mente despierta ante los múltiples intentos de provocación que se van a recibir. Creer que en la Red- tan extensa, tan anónima, tan rápida y transparente- no pasa nada es seguramente el principio del problema. Lo cierto es que pasan muchas cosas. En mis tres años y pico de experiencia con el blog he tenido varias experiencias: gente llena de curiosidad y aprecio que comentan para intercambiar opiniones pero también otras personas llenas de malas intenciones que sólo buscan ponerte a prueba y después intentan llevarte a su terreno. Sin entrar en detalles de nuevo, he tenido y tengo los inevitables trolls y también un caso de intento de acoso cibernético un tanto histriónico. Y lo llamo intento no porque esa persona lo haya intentado poco sino porque esas tácticas las he visto ya muchas veces y las clasifico en mi cerebro no como “insultos u ofensas” sino como “tácticas de manipulador”. ¿Véis la diferencia? La diferencia está en no ponerse en la misma sintonía: esto es clave, siempre. Hay que entender que esos ataques son inevitables por razones estrucutrales, pero eso no quiere decir que las personas no podamos hacer cosas a nivel personal y social. Entre esas cosas una de las más importantes es la divulgación de información que ayude a entender cómo funciona en estos casos la prevención en varios sentidos. Para eso un blog es una buena herramienta.

Quiero remarcar de nuevo el sentido divulgativo – no prescriptivo- de esas futuras entradas sin olvidar que lo hago porque quiero, y quiero hacerlo porque considero el apoyo social uno de los valores importantes dentro de mi propia escala de valores personales. Y en esta última frase, mis queridos lectores, ya adelanto un consejo importante: haz las cosas por convencimiento propio, porque hay algo en ti que te dice que eso está bien y aquello está mal. A veces es tan sencillo como seguir ese instinto de supervivencia que tan arraigado tenemos y que a veces lo identificamos con lo que nos dicen las tripas.

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