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W.T.-Benda-Life
Ilustración de W. T. Benda para Life.

El original J´Adore (1999) de Calice Becker partía de un marco clásico de jazmín fresco, verde y musgoso combinado con muguet ligeramente narcótico, siguiendo la impronta de Diorissimo, para complementarse con múltiples notas de flores blancas y amarillas que llevaban el perfume al terreno de los grandes bouquets florales dulces y cálidos pero con una sensación final liviana, limpia, más fresca e incluso acuática. Modernizado más que moderno, J´Adore puede percibirse como un clásico por su gran armonía y su clara identidad.

Desde entonces el perfume ha pasado por reformulaciones y versiones varias que acentúan algún aspecto del original. J´Adore L´Absolu (2007) de François Demachy continúa la idea original de gran floral pulido por un fulgor dorado pero abandona el acabado transparente y se convierte en algo denso, lechoso, opaco y solar. Descaradamente solar.

La faceta frutal de pera y ciruela tan aguda en el original está velada, cede protagonismo a un delicado acabado meloso que recuerda a las flores de tilo cuando en las tardes de verano llenan las avenidas con su aroma dulce y fresco. Pero el aspecto más especial de L´Absolu está en el juego que establece entre detalles familiares y sensaciones exóticas durante toda la evolución.

De lo exótico, esa exuberancia tropical de difusos acentos florales que envuelven la nota central de jazmín verde. Desde el verdor ceroso del ylang-ylang, pasando por el nardo de la India cremoso, anaranjado y refrigerante como agua de coco hasta el limpio olor especiado de la freesia o la insinuante, rosada y narcótica reseda sin renunciar a resaltar la peculiar personalidad de la champaca: fuertemente ambarada pero con ese aroma tan matizado, fino y penetrante de las perlas de té al jazmín. Fascina el caleidoscopio de sugerencias florales tan bien dibujadas que integran este bouquet.

De lo familiar, matices cosméticos que van más allá del clásico recuerdo a maquillaje y hacen un recorrido por el tocador completo: leches de tratamiento a la rosa, esmalte de uñas, un guiño al gel Dove con su persistente olor a iris y magnolia y, sobre todo, la clásica nota de protector solar que acaricia todo el perfume desde la salida a la base con el particular olor floral-graso y mineral del salicilato de bencilo reforzando la idea de perfume solar creado para sublimar el olor de la piel dorada sobre arena caliente.

J´Adore L´Absolu es pues un perfume cosmético-floral singular: su carácter cosmético no se concreta, sino que se contagia del carácter elusivo de las flores tropicales, mientras éstas adquieren la textura lechosa de los tratamientos solares y se convierten en flores condensadas. El efecto final es saturado, estiloso y sensual. Pero, paradójicamente, L´Absolu siendo más intenso y floral encierra en el fondo algo frío y delicadamente empolvado que para mi gusto lo convierte en una opción más elegante y compleja que el perfume original.

lábsolu

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