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Durante la temporada estival los perfumes cítricos suelen ser la primera elección porque nos ayudan a sentirnos tonificados. Algunos días no hay mejor cosa que la efervescencia aguda de las notas hespérides. Sin embargo, prefiero que el frescor sea siempre algo más profundo y contrastado. Por eso busco composiciones refrescantes a la vez que emocionantes, que se evaporen con lentitud y mostrando matices varios pero que aún se perciban como algo ligero.

Las rosas, mi obsesión, siempre están ahí: dulces y frescas, perfumadas pero suaves. Sin embargo en verano revelan la plenitud de su belleza. L´Heure Bleue es el perfume en el que las rosas tienen una dimensión casi sobrenatural. Tan anisada y tan balsámica, finamente empolvada y afrutada. Perfecta. Aunque si quiero algo transparente sin renunciar a la complejidad de la flor especiada con recuerdos gourmand, lo tengo claro: Safran Troublant.

Pero es el jazmín fresco, afrutado y verde el que se hace un hueco en mis días de verano gracias a Le Parfum de Thérese. Sencillamente ideal porque el jazmín se vuelve líquido y se une a esa nota de melón acuática y moderna mientras la pimienta seca mantiene la faceta polvorosa clásica de esta flor blanca. Todo un juego de efectos tonificantes y elegantes con el acabado seco chyprée de capacidad refrigerante.

Ah sí, el poder refrescante de los perfumes chypre unido a la sensualidad del acabado frutal es otra de mis preferencias en verano cuando este tipo de composiciones pueden perder un poco su formalidad y sugerir un plano onírico más extraño, tal como hace Chypre Rouge de Serge Lutens. Me atraen ciertos elementos surrealistas que encuentro en este perfume durante el verano; si no se prueba no se comprueba esa textura aterciopelada de ante y piel de melocotón que se muestra entre las especias secas y el jugo de las bayas, cosa que el frío suele esconder por completo. Es uno de esos perfumes raros y singulares que me fascinan pero que es necesario dosificar muy bien. Mejor aplicarlo a toquecitos.

De alguna forma el recuerdo del mar es un matiz propio de los perfumes con acabado musgoso, aunque Chypre Rouge es algo excepcional en ese sentido. Pero eso de poder sentir el mar allá donde vaya es una de mis sensaciones favoritas, siempre tan vivificante. Así que Lys Mediterranee acaba siendo mi favorito del verano, con su faceta marina, salada y vibrante unida al sublime olor de la azucena.

Giorgos Dalaras y el grupo Pix Lax interpretando Ti einai afto pou mas enonei (¿Qué es eso que nos une?)

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