almendra

Las almendras son un fruto aliado de la salud en general. No sólo funcionan bien como tentempié por su alto poder saciante sino que también son una rica fuente de vitamina E, con un alto poder antioxidante, por lo que es un buen nutriente para la piel.

Pero con estos frutos también existe la posibilidad de cuidarnos por fuera. Su aceite, granillo y harina son la base para varios trucos caseros.

-El aceite de almendras es uno de los aceites vegetales más eficaces a la hora de conseguir una piel suave o un pelo hidratado. De hecho, en mi experiencia usando aceites vegetales, el de almendras es el que mejor se adapta a cualquier condición de la piel y el que más suavidad aporta de forma duradera; pero es importante comprarlo de buena calidad. Por su densidad puede usarse solo o mezclarse con un aceite más denso como el de aguacate para incrementar los beneficios.

-El granillo de almendras funciona como ingrediente exfoliante. Una cucharada de este granillo, dos de miel y una de aceite de oliva hacen un producto interesante para activar la circulación sanguínea, exfoliar e hidratar a la vez la piel del cuerpo, no para la cara.

-La harina de almendras mezclada con agua mineral o con agua de azahar para conseguir una pasta, suena muy gourmand, pero es la fórmula de una mascarilla hidratante. Fácil de hacer y económica, es especialmente recomendable para quien tenga la piel seca, muy seca o deshidratada. Pensad en ello cuando llegue septiembre.

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