Etiquetas

, , , , , , , , ,

naranjaS

“…de más en más me interesaba el mundo oscuro de la sensación, negra noche donde fulguran y ruedan soles enceguecedores…” Cita de Memorias de Adriano (1951) de Marguerite Yourcenar.

Memorias de Adriano es un libro que recomendaría leer a todo el mundo, como el Quijote, El Sueño de la Habitación Roja o La Montaña Mágica. Yo los llamo libros infinitos porque con ellos es imposible llegar a un nivel de análisis final, proponen siempre un continuo horizonte de reflexión a cerca del ser humano; su comportamiento, su sufrimiento, su anhelo y su confusión. Seguro que vosotros también tenéis libros infinitos que añadir a la lista, os invito a comentar sobre ello.

Dicho esto, la literatura a menudo ha inspirado a los creadores de perfumes. De hecho cuando se abre un concurso para elegir entre distintas fórmulas la que represente a una firma concreta, un texto más o menos lírico puede ser la única referencia que tienen los perfumistas para saber lo que se espera de su obra. Las palabras sugieren imágenes o ritmos; las imágenes y los ritmos, aromas.

Memorias de Adriano inspiró a Annick Goutal para crear uno de los perfumes cítricos más riguroso y poético que se pueda imaginar: Eau d´Hadrien. Les Nuits d´Hadrien mira hacia ambos de nuevo. Creado por Isabelle Doyen en 2003 reinterpreta en clave ambarada el frescor cítrico y los aspectos aromáticos del original pero en un contexto de calidez más propio del paisaje al atardecer, cuando la vegetación, tras pasar el día bañada por el sol, emana un aroma más envolvente y cálido.

La filiación entre ambos perfumes se puede apreciar con claridad, algunos elementos se mantienen pero no son idénticos porque acaban tomando otro camino en algún punto de la evolución. Esa es una de las características más notables e interesantes del modo de crear de Isabelle Doyen, hacer que las cosas tengan un aire cercano pero con diferente tonalidad, exprimiendo facetas de forma inusual.

Rico, sin ser exuberante y oriental sin ser pesado. Aún fresco, verde y resinoso como Eau d´Hadrien pero menos centelleante, más curvilíneo, dorado y radiante gracias al Hedione.

La salida cítrica y chispeante tiene la mandarina como nota a resaltar dentro de un acorde cítrico complejo (limón, bergamota, clementina, y naranja amarga) pero en vez de ser tierna y translúcida es más verde y con recuerdos de jacinto. El elemento anisado-aromático de la albahaca se acompaña del efecto especiado más cálido, seco y sensual del pungente comino mientras el ylang-ylang sigue aportando la suavidad floral frente a la corporeidad del geranio.

El perfil general es anaranjado-cumarinado pero en la base es donde se concentran más novedades ya que un acorde ámbar sostiene el perfume; un acorde especial que comparte la calidez tradicional con un acabado etéreo, que es a la vez una fantasía balsámica y una evocación de lo auténtico. El aldehído C12 con facetas de ámbar e incienso, matices frescos de pimienta y calidez melosa es importante no sólo porque resta densidad al acorde ámbar sino también para que éste adquiera la capacidad de impregnar en el perfume una vaga sugerencia de ámbar gris. Además, este recurso de crear un ámbar menos estereotipado hace que el perfume tenga un aire atemporal. Los elementos amaderados cálidos y suavemente balsámicos del sándalo y la vainilla redondean el tema de este oriental que emana una sensación de temperatura templada: se debate de manera elegante entre las especias calientes y la profunda frialdad de los aldehídos. Finalmente, la opulenta nota herbácea del haba tonka refuerza esa impresión en la mente de la hierba caliente en las tardes de verano mediterráneas que llena el aire de aromas mientras anochece.

nuit

Anuncios