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Louis Adolphe Tessier - Tourbillon
* Torbellino (1911) de Louis Adolphe Tessier.

La rosa es la protagonista absoluta en Les Parfums de Rosine, una casa de perfumes dedicada a explorar las distintas facetas esta flor, los aromas de diversas variedades de rosas y, también, diferentes tipologías de perfumes de rosa. Todo el mundo puede acabar encontrando un perfume de rosa de su gusto si explora con paciencia el muestrario que ofrece la casa, pero La Rose de Rosine es definida por la propia marca como su emblema.

La estética de la línea combina acabados modernos y sencillos con un toque boudoir e intimista. La Rose de Rosine (1991, François Robert), como emblema que es, conjuga ambos aspectos: la cosmética de tocador unida a la belleza profunda e hipnótica de las rosas, especialmente de las rojas rosas que insinúan matices afrutados embriagadores.

La parte del tocador la representa el clásico acorde rosa-violeta, aportando el dulzor empolvado y la cremosidad característica de esta combinación. Este aspecto típico de la paleta cosmética está reforzado por benjuí y almizcle blanco y va en la misma línea que Ombre Rose de Jean Charles Brosseau: lejos de ser meramente cosmético, el tema recibe un abordaje sentimental que puede conectar con los recuerdos de infancia, con esos momentos en que las niñas contemplan cómo sus bellas madres se arreglan frente al espejo y aspiran a ser como ellas. Aquí hay ese sentido tierno de los recuerdos que pasan de madres a hijas, de abuelas a nietas, de tías a sobrinas, formando un íntimo universo femenino entre risas y guiños.

Pero latiendo al mismo tiempo en el corazón del perfume también brilla el misterio de una magnífica rosa roja floreciente y poderosa que ya no alude al universo familiar sino a la mujer en un sentido individual, consciente de todas las facetas de la seducción. Este otro aspecto se representa a través del clásico acorde rosa-jazmín: profundo, cálido y sensual, reforzado por un tono perfumado de aldehídos discreto y apoyado por la oscuridad balsámica del haba tonka.

El perfume también tiene un tono afrutado que refuerza la sensación de madurez al evocar los pétalos aterciopelados de una rosa de color rojo oscuro casi granate. Aunque hay momentos en que se aprecia una tonalidad de frutos rojos vaga y el olor de una manzana verde en la salida por el uso de tagetes, lo que predomina es el regusto de las frutas amarillas cocinadas al vino.

En conjunto, La Rose de Rosine es intensa y perfumada pero no es la rosa más terrible que se pueda llevar porque, en el fondo, no es una rosa centrífuga y explosiva, sino centrípeta e implosiva. La tensión entre los dos universos de olor: el familiar un poco nostálgico versus el adulto de sabor más clásico parece esbozar el retrato de un estado psicológico más que ninguna otra cosa.

La joven podía consentir muy bien en ser hija de un corsario, pero de ningún modo estaba dispuesta a ser presa de ninguno de ellos. De niña había sido bondadosa; de joven era despiadada. -No- , se decía a sí misma -ellos son quienes serán mis víctimas- . De todas formas, la desusada admiración, la nueva defensiva y ofensiva, trajeron inquietud a los primeros años juveniles. Y como aquí lo que se está escribiendo y leyendo es la historia de Malli, uno es libre de imaginar que, de alargarla más, se habría convertido en lo que los franceses llaman une lionne, una leona. En la historia misma, no es más que un cachorro de león, un poco cachorro en sus movimientos y, hasta el último capítulo, insegura a la hora de calcular su propia fuerza. Anécdotas del Destino: La Tempestad, de Karen Blixen.

Una bonita canción para ilustrar el perfume: Humaine de Héléne Segara.

rosine

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