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princesa

Leyendo El Acre del Dolor -en Cuentos de Invierno– de Karen Blixen este párrafo me atrapó con su exactitud y belleza:

En la corta vida del verano danés, no hay momento más rico o más dulce que esa semana en que florecen los tilos. La divina fragancia embriaga el cerebro y el corazón; parece unir los campos de Dinamarca con los del Elíseo; contiene heno, miel e incienso sagrado, y es mitad país de las hadas y mitad alacena del boticario. La avenida (de los tilos) se transformaba en edificio místico, en catedral de las dríadas, desde la cima hasta la base profundamente adornada, cubierta de numerosos ornamentos y dorada por el sol. Pero detrás de los muros, las bóvedas eran benignamente frescas y umbrías, como santuarios de ambrosía en un mundo deslumbrante y ardiente; y allí dentro, el suelo estaba húmedo todavía.

Cualquiera que haya caminado por una avenida de tilos reconoce la imagen. Se puede caminar bajo los tilos como conducido por un hechizo, sin ser muy capaces de explicarnos porque el lugar en el que estamos se transforma en un camino sereno y refrescante hasta que lo dejamos atrás. Sólo cuando esta experiencia se repite varias veces se comprende lo que ocurre sin que desaparezca esta sensibilidad: avanzas en ese estado de ensueño porque el aire está saturado del aroma de los tilos.

No hay perfume que consiga reproducir esta magia al completo. La flor de tilo tiene un perfil rico, difuso y a la vez delicado; lleno de sombras, sequedad, brillos y humedad. En general, por ser sus flores ricas en farnesol -un componente de aroma sutil, verde y almizclado, reminiscente de lirio de los valles- suele aparecer frecuentemente unida a perfumes de muguet, en un contexto fresco y ligero, es decir, se retrata casi de forma genérica.

Así que un gran perfume de flor de tilo yo casi diría que aún no existe pero en algunos se encuentran trazas de esa sensación mágica que tiene cruzar una avenida de tilos un día de verano. He aquí algunas sugerencias:

5th Avenue de Elizabeth Arden. Flores aéreas: entrando en la avenida. Simple pero efectivo a la hora de recrear un verdor acuoso que recuerda al pepino, con toques de lila y un efecto empolvado suave. Para quienes gustaran del clásico frescor floral de Elizabeth Arden EdT basado en un muguet cítrico, esto es dar un paso más en la misma línea de frescor limpio pero más redondo y sofisticado en sus notas verdes.

Eau de Ciel de Annick Goutal. Ya en medio de una avenida de tilos, no lejos del bosque, tras una tormenta de verano. Húmedo y refrescante pero también amaderado con la sequedad casi abizcochada característica de las flores. Ese contraste entre lo húmedo y lo seco lo hace especial.

Musti de Mustela. Pétalos en tu nariz. Construido con extracto floral de Tilia cordata y de flor de aciano, es una fragancia infantil sin alcohol que deja entrever la faceta tímidamente empolvada de la flor junto a su tierno aroma afrutado de piel de manzana. Dulce y etérea.

Debut delRae. Los densos racimos cuajados de flores. Es tilo y muguet magnificados. Intenso en notas verdes y cítricas pero con una declinación floral ajazminada que lo acerca a Diorissimo.

Lindenblossom de April Aromatics. Recuerdos tras el paseo. Por ser un perfume en aceite, tiene un desarrollo más plano y cercano a la piel, entre lo cítrico alimonado, lo herbáceo y lo meloso empolvado recrea una difusa sensación floral reminiscente de ese caminar entre los tilos. La versión en EdP llamada Unter den Linden tiene más contraste entre notas verdes y melosas, pero también evoluciona bastante dulce y floral, mientras el aceite mantiene unas trazas terrosas que lo hacen más carnal.

Quizás sea la promesa del reverdecer, cuando las tardes son ya más luminosas y comienzan a florecer las mimosas, que para mi se hace tan apetecible probar perfumes más tiernos y afrutados o más empolvados y verdes como los de flor de tilo, pero en realidad el olor tiene algo terapéutico que sienta bien recordar en cualquier momento del año. ¿Tenéis vosotros un perfume de flor de tilo preferido?

Momento musical: El faro de Patrick Watson.

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