Dicen que el olor de las madreselvas ha inspirado a muchos creadores de perfumes, quien haya olido una madreselva silvestre, floreciente al final del invierno, comprenderá el por qué de esta fascinación, tan fresca, tan impertinentemente floral y delicada a la vez. Este momento del año es ideal para salir al campo y tratar de disfrutar de esas diminutas madreselvas silvestres que crecen en las veredas de los caminos, en parajes húmedos. Su olor es como el de los jazmines frescos y los limones de invierno. Entre tanto, un momento musical con The Chieftains y The Rankin Family: An Innis Aigh (La Isla Feliz)