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raining

E lucevan le stelle
ed olezzava la terra…

Así comienza su última aria en el momento previo a su ejecución Cavaradossi, el amante de Tosca, que recuerda entonces, lleno de angustia y de dolor, los dulces momentos que vivió junto a Tosca conjurando la atmósfera de aquellos encuentros. La fragancia ( de ella) y el olor (de la tierra) se convierten en elementos claves para subrayar el hecho de que el protagonista está ahora recordandolo … Durante el primer concierto en Roma de Los Tres Tenores, Plácido Domingo hizo una magnífica interpretación de esta aria (podéis recordarla aquí) ; Hace ya casi 20 años de aquello. Era, sin duda una atmósfera única, pero aún soy muy consciente del gran valor dramático que en aquella actuación bajo un cielo estrellado de verano para mi tuvo la frase “y olía la tierra”. Quizás porque en mi microcosmos infantil el olor a tierra húmeda siempre representó la sensación del olor por excelencia, es decir, el olor que me despierta y me hace ser totalmente consciente de que estoy oliendo. La impresión olfativa pura es lo que prevalece en ese instante, no tanto el análisis. Y eso es fascinante.

Todo el mundo tiene esa referencia pero en realidad ¿qué define el olor de la tierra? Resulta difícil de decir, es una impresión abstracta que se forma durante nuestra infancia. El perfumista, con su nariz entrenada, puede facetar esa impresión abstracta y dar nombre a cada una de las características que percibe detalladamente, puede profundizar con su agudeza en las cualidades del olor e intentar reunirlas en sus composiciones.

Los olores de la tierra suelen asociarse frecuentemente a los olores de la tierra húmeda , y por extensión, al olor de la lluvia. La lluvia y sus efectos inmediatos en la naturaleza es una constante en perfumería: desde jardines espléndidos donde los aromas están llenos de gotas de lluvia hasta el bosque donde la humedad de otoño cambia el olor de la tierra por algo más oscuro, fresco y profundo. Los acordes terrosos en perfumería suelen trabajarse mediante facetas concretas tipo: herbáceo-terroso/seco-amaderado/musgoso-mohoso-terroso etc, con ingredientes típicos como el patchoulí, el vetiver, la angélica, la hoja de violeta, el gálbano, la raíz de jengibre, el extracto de roble o el incienso ( que puede aportar un matiz mineral interesante).

En la India tuvieron la idea de destilar tierra para crear un perfume-attar que capturase el aroma de las primeras lluvias del Monzón. Lo llaman Mitti attar y se produce en las destilerías del norte de la India, en la zona de Kannauj. Para su preparación se recoge el barro de las orillas del río y se seca en recipientes de cobre,después se somete al proceso de destilación. El proceso dura 45 días y el residuo que se obtiene se mezcla con la base del attar ( aceite en el que se infusiona sándalo). Es muy preciado por sus virtudes terapéuticas, en general se usa en transtornos emocionales porque su frescor calma la mente. También se usa en el tabaco para aromatizarlo. Dependiendo de la pureza del producto y su grado de maduración 1Kg oscila entre las 38,000 y las 70,000 rupias (álgo más de mil euros) pero su mercado es muy limitado y reservado.

Aunque distintos tipos de tierra potencian diferentes matices, y existen muchos materiales aromáticos que determinan esas características, hay dos elementos comunes en casi todo el mundo asociados a la acción hidratante de la lluvia :
1.El olor fuertemente mohoso y vegetal que emana de la tierra húmeda: geosmina.
2.El olor que emana de las piedras y el suelo, más etéreo y dulce: petricor.

Geosmina( del griego “olor a tierra”) es una molécula de naturaleza sesquiterpinoide producida por la bacteria Streptomyces coelicor también llamada actinomycetes, común en todo el mundo y próspera en subsuelos húmedos. En condiciones de sequía prolongada libera sus esporas para sobrevivir y éstas permanecen invulnerables por años; durante la lluvia dichas esporas se expanden por el aire a causa del viento y quedan suspendidas como un aerosol, entonces emanan un producto microbial: la geosmina, la responsable de ese olor a lluvia que sentimos al respirar el aire que contiene las esporas. El ser humano es altamente sensible a esta molécula, pero la geosmina es inestable frente a los ácidos que la descomponen y destruyen su aroma… la lluvia ácida típica en las ciudades destruye su olor.
Algunos hongos filamentosos como el Penicilium expansum o algunas cionobacterias contenidas en el suelo también producen esta molécula de olor fuertemente terroso y mohoso que se puede encontrar en las manchas marrones de una manzana que se pudre. La geosmina también es la causante de olores desagradables en el vino, cuando la uva ha sido atacada por algún hongo que la produce, en el vino se pueden presentar aromas terrosos.
Desde el punto de vista evolutivo es importante para animales vertebrados y plantas que habitan desiertos. Animales como los camellos que percibien su olor a kilómetros saben que encontrarán agua; los cactus atraen a insectos que buscan agua gracias a este aroma, y esto ayuda a asegurar la polinización.
Al igual que la geosmina, existen multitud de compuestos que se emiten desde el suelo del bosque, en plantas y actúan de modo similar con las primeras lluvias; principalmente sustancias monoterpenoides, sesquiterpenoides y compuestos de alcohol.

Petricor En 1964, en la revista Nature Bear & Thomas publicaron el artículo Nature of Argillaceous Odour donde describían el petricor como un olor único derivado de rocas y que se liberaba con la lluvia al mismo tiempo que la geosmina. Pero el aroma del petricor es más fresco, más dulce, etéreo y difuso…en general se describe como un olor agradable que en cierta concentración adquiere el estatus de fragancia por su complejidad.
Su nombre, acuñado por Bear & Thomas, deriva del griego petros-piedra + ikhor-fluído etéreo ( el mismo que corría por las venas de los dioses griegos).
El petricor es un compuesto químico contenido en el aceite que Mr Thomas destiló de los vapores de roca y que, al igual que la geosmina, se libera de su sustrato por acción de la lluvia o en situaciones de alta humedad.
El aceite destilado fue analizado y se encontró entonces que se podía dividir en 3 componentes fundamentales: uno básico, uno ácido con elementos nitrogenados y una sustancia neutra con un olor característico que contenía compuestos alifáticos, aldehídos, hidrocarbonos y alcohol entre otros.
Con el término petricor en el artículo de 1964 los autores puntualizaban que se referían a algo muy específico: a un olor integral, único, que podía considerarse como un Ikhor -algo realmente etéreo- frente a la idea que entonces había de que el fenómeno sólo se restringía a materiales arcillosos. Por tanto el término tiene un doble valor: denomina un compuesto químico definido pero también denota un olor integral fresco y agradable.

Una curiosidad es que Mr Thomas había conocido en la India el Mitti Attar ( también llamado Matti Ka Attar)

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